A un mes de la llegada del casino las casas del barrio cotizan un 40% más

La casa es baja y sencilla; pasaría desapercibida en algún otro barrio alejado del centro de la ciudad, pero está ubicada en zona sur frente al casino, en Batlle y Ordóñez 2064, y eso la convierte en un inmueble preciado.
"Se vende" anuncia el cartel colgado en el frente y desde la inmobiliaria que la comercializan sostienen que esa y otras propiedades y terrenos ubicados tanto sobre esa avenida, como por bulevar Oroño, se han revalorizado entre un 15 y un 40 por ciento desde que se abrió el complejo City Center, hace exactamente un mes, en pleno corazón de Las Flores. No es el único cambio. Los vecinos ya hacen balance de cómo les cambió la vida: a favor y en contra (ver nota relacionada). Rescatan que haya más luz y gente en la calle, pero protestan contra el tránsito y los ruidos. "Ya no es el mismo barrio", se escucha a coro.

Tiene dos dormitorios, living, cocina comedor, patio y baño y está valuada en 65 mil dólares. Y sus actuales dueños parecen querer liquidar todo lo viejo antes de irse, y ofrecen en cartelitos hechos a mano también una mesa, un placard y un modular.

En las cercanías también hay terrenos a la venta. Ocupados por galpones, hoy piden por ellos unos 120 mil dólares. "Es que esta casa y esos lotes están ubicados justo frente al casino. El valor de las propiedades ya cambia si se camina por Balcarce o Moreno, 20 metros hacia el norte. Estos inmuebles son muy buscados por quienes quieren abrir un restaurante, una parrilla o una casa de empeños. Esa zona ahora es privilegiada en el barrio y ha elevado los precios de las propiedades en un 40 por ciento", sostiene Cristian, de la inmobiliaria Graziani Propiedades.

A una cuadra de la casa en venta están Luis Rodríguez y su esposa Rosa Olivetto. Típicamente en la puerta, con las sillas casi en la vereda y viendo la vida pasar, él, de 85 años, es el que lleva la voz cantante. "Vivo aquí desde que nací, hace un mes me quisieron comprar la casa. Ni loco, de acá no me muevo ni por toda la plata del mundo", sostiene el hombre. La pareja confiesa no haber entrado aún al casino a pesar de tener el ingreso a pocos metros. "Somos viejos, nos conformamos con ver la gente pasar desde acá, es una distracción para nosotros. Antes no caminaba un alma y ahora hay autos todo el tiempo", dice ella.

"Normal". Para el presidente de la Cámara de Empresas Inmobiliarias de Rosario, Javier Grandinetti, "es normal" que se revaloricen las propiedades "ante un hecho urbano de impacto como la apertura del casino, que sin dudas le cambió la fisonomía al barrio: pasó de ser un borde suburbano, sin pretensiones, a convertirse en el principal polo atractivo de la ciudad".

No obstante, Grandinetti advierte que este movimiento "que anticipa una suba de precios como sucede con las acciones" puede en breve "convalidarse o no". Y para explayarse en su argumento, toma como ejemplo el fenómeno de los shoppings en Rosario. "Las propiedades cercanas al Portal, por ejemplo, no se revalorizaron. Claro que se mejoró el ejido residencial de la zona: el acceso a las calles, por ejemplo. Pero no hubo afluencia de negocios, el fenómeno se agotó con el shopping. Pero no ocurrió lo mismo en la zona del Alto, no por el shopping, sino por Puerto Norte; allí siguen vigentes las inversiones inmobiliarias, el fenómeno se convalidó. Habrá que ver qué pasa con el casino, en general son relativos sus impactos circundantes, pero si se convierte la zona en un polo de atracción turística, con restaurantes y otros emprendimientos, los terrenos cobrarán mayor valor".

Otra opinión es la de José Ellena. El empresario tiene varios locales comerciales en alquiler por la zona y dice que la revaluación no comenzó cuando se abrió el casino sino "mucho antes", apenas se definió que el complejo se construiría allí. Se inclina por bajar los porcentajes de suba de los precios. "Creo que podemos hablar de que han subido entre un 15 y un 20 por ciento, en algunos casos será más, pero hay que ver cuánto se vende definitivamente. Al comienzo hubo una avalancha de números, luego una meseta y ahora hay que evaluar qué cantidad de operaciones se cierran. Lo que es innegable es que cambió y para mejor el entorno de esas propiedades ubicadas en primera línea frente al casino, hay más infraestructura y más seguridad", indicó el empresario.

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