Llega más personal de Prefectura para reforzar la seguridad

Vigilará los barrios más peligrosos de la ciudad junto a la policía. Lo anunciará hoy el ministro Aníbal Fernández después de reunirse con el intendente Gustavo Pulti.

El ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, llegará hoy para anunciar un fuerte incremento en la cantidad de efectivos de Prefectura que custodian Mar del Plata. Pero no sólo eso: además confirmará que todos los refuerzos ya estarán en la ciudad mañana y que harán operativos en las zonas más calientes junto a la Policía.

Fernández se reunirá, hoy a las 10 en Prefectura, con el intendente Gustavo Pulti y los responsables de seguridad de la ciudad. Ahí analizarán la situación de Mar del Plata y resolverán la cantidad de efectivos que llegarán. "No sabemos cuántos, pero será un número importante. Se van a tratar de saturar todas las zonas peligrosas", le confió ayer una alta fuente a LA CAPITAL. Actualmente 250 integrantes de la Prefectura vigilan las calles.

Algunos detalles de los anuncios que hará hoy el ministro se conocieron ayer a la noche. Pero la confirmación de que habría importantes novedades llegó a la Municipalidad el sábado cerca de la medianoche cuando el intendente habló telefónicamente con la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner. Pulti mantuvo una larga charla donde se evaluó el asesinato del taxista Javier Sampino y los problemas de inseguridad que sufre la ciudad. La Presidenta reafirmó su compromiso para combatir la delincuencia y le confirmó al intendente que llegaría una importante cantidad de refuerzos para patrullar las calles.

El ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, definirá también hoy, junto a las autoridades marplatenses, cómo será el operativo territorial, de qué manera se ampliarán los patrullajes en la ciudad y cuáles son los barrios que necesitan ser más saturados de efectivos. Según pudo averiguar LA CAPITAL, es muy probable que en esta reunión también se analice la situación de la comisarías donde se producen los hechos más graves. "En algunos barrios hay una situación delictiva que trasciende la cuestión individual. Hay cuasi organizaciones que siguen funcionando", le dijo a este medio una fuente que pidió no ser revelada.

La reacción de Pulti

El asesinato del taxista Javier Sampino conmovió a la ciudad y generó un fuerte reacción que se sentirá hoy cuando se anuncie la llegada de refuerzos para custodiar la ciudad. En diálogo con LA CAPITAL, el intendente Gustavo Pulti aseguró que el gobierno municipal viene "llevando a cabo acciones en relación a la problemática de la seguridad en forma sostenida". Y agregó: "Si bien no es una responsabilidad directa del municipio, no podemos permanecer ajenos porque es un problema de nuestro vecinos".

Pulti afirmó que "no existen grandes centros urbanos sin crimen, pero sí existen políticas públicas y acciones eficaces, que permiten controlar y disminuir el accionar delictivo y proteger mejor a los vecinos". Además, el intendente sostuvo: "El involucramiento y el compromiso en ese sentido tiene que ver con una decisión de no permanecer indiferentes y provocar mejoras ante una situación que angustió a mucha gente".

Un día de furia

El viernes a las tres de la mañana, Javier Sampino paró su taxi en Luro y 220. Llamó a su novia y, cuando intentó bajar, vio a dos hombres. Por precaución, decidió irse de esa zona peligrosa del barrio Jorge Newbery. Pero no pudo escapar: los dos delincuentes le pegaron un tiro en el pecho para poder robarle.

Sampino, herido, sólo logró manejar una cuadra: chocó contra una casa y murió por la gravedad de la herida. Su novia escuchó todo por el celular y llamó al 911.

Un patrullero que estaba cerca del lugar vio cuando los asesinos escapaban y logró detenerlos. A partir de ahí, se desató un día de furia: hubo intentos de linchamiento, los taxis y remises pararon, la Municipalidad fue el centro de las protestas y hasta el gobernador Daniel Scioli llegó a la ciudad para anunciar nuevas medidas para reforzar la seguridad.

Cuando los taxistas se enteraron del homicidio fueron hasta la zona del hecho: se encontraron con que la policía ya había detenido a los asesinos y todavía estaban dentro de dos patrulleros. Indignados por la muerte de su compañero, intentaron linchar a los delincuentes. Los efectivos lo evitaron y se produjeron enfrentamientos que dejaron varios heridos.

Cuando finalmente se logró trasladar a los detenidos, los taxistas decidieron parar y se movilizaron hasta la Municipalidad para pedir seguridad. Ahí, los remiseros y algunos colectiveros se sumaron a la protesta. También lo hizo la Asociación de Familiares Víctimas del Delito.

Frente a este escenario, el gobernador Daniel Scioli decidió alterar su agenda y llegó a la tarde a la ciudad para manejar personalmente la situación. Por la mañana ya había enviado al ministro de Seguridad, Carlos Stornelli; el jefe de la Policía bonaerense, Juan Carlos Paggi; el secretario de Seguridad bonaerense, Carlos Iparraguirre; y el ministro de Gobierno, Eduardo Camaño.

El gobernador se reunió con los taxistas y el intendente Gustavo Pulti. Después del encuentro anunció que se iban "a profundizar las acciones que estaban en marcha", lo que significó más presencia de las fuerzas federales y más policías para la ciudad. Además se resolvió que la Prefectura extendiera su radio de acción a distintas zonas calientes de Mar del Plata. "Los delincuentes están dispuestos a todo y nosotros también", dijo Scioli.

Comentá la nota