Llega más dinero para controlar la carpocapsa

A través de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Mendoza ejecuta un programa de “Gestión de la Sanidad y Calidad Agroalimentaria". Sobre esa tarea, el Senasa y el Gobierno provincial firmaron una carta acuerdo en la se comprometen a asignar los recursos para intensificar el control de la carpocapsa, plaga que afecta la producción de frutas de pepita (peras y manzanas).
Con este programa nacional en marcha, que el Instituto de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Iscamen) implementa en Mendoza, aumenta la cantidad de hectáreas protegidas, a través de la técnica de confusión sexual.

En la campaña 2006-07 el territorio protegido abarcaba 540 hectáreas. En la siguiente temporada resultaron 850 las hectáreas protegidas y en la actual campaña 2008-09 ya se ha alcanzado 1.850 hectáreas y 75 bloques de confusión, involucrando a más de 250 productores.

La inversión aproximada de la Nación es de $2 millones en tanto que la cifra aportada po la Provincia, asciende a $1.088.000.

Para que esta técnica de control de plagas funcione correctamente, es necesaria la conformación de bloques, la distribución de dispensers o emisores de feromonas, la instalación de trampas y la logística de distribución y monitoreo, todas actividades que en Mendoza, son llevadas a cabo por el Iscamen.

El método de confusión sexual se basa en una metodología a través de la cual, los insectos producen sustancias aromáticas, comúnmente denominadas feromonas, que son propias de cada especie, que pueden actuar como señales de alarma, de señalización de territorios, de sitio de alimentación o de apareamiento.

Según informó el Iscamen, los investigadores lograron sintetizar varias de estas sustancias y usarlas como herramientas en el control de plagas de insectos dañinos para los productos agrículoas, confundiendo a los machos con feromonas femeninas e impidiendo el apareamiento.

El principal uso de esta técnica, es atraer a los insectos a las trampas para detectar y determinar su distribución poblacional en el campo.

En la mayoría de los casos, son los machos los que responden a feromonas sexuales producidas por las hembras.

Comentá la nota