"Llamar a un técnico porque un jugador renunció es de vigilante".

Gorosito criticó a los que se comunicaron con Diego tras la renuncia de Román: "Lo peor que uno podría hacer como persona es alegrarse por la desgracia de un compañero". Abbondanzieri también saltó: "Si llamaron, es una falta ética".
La noticia del año, la pelea del siglo, el defensor menos pensado. La banca para Riquelme no llegó desde La Boca, sino que el primer guiño para Román apareció desde River. Sin que se le moviera un rulo, Pipo Gorosito no esquivó el tema como intentó hacer la mayoría. "Si renuncia es porque no se debe sentir cómodo. A mí me preocupa mucho más que jugadores llamen a un entrenador felicitándolo porque otro deja de estar, que el hecho de que un jugador renuncie. Eso es de vigilante". Sin firuletes, el técnico abrió otro foco de discusión alrededor del escándalo. ¿Qué lo enojó tanto? El gesto que tuvieron más de diez jugadores de la Selección y que Olé publicó ayer: llamar a Maradona. Si bien es una señal, tampoco se comunicaron con el entrenador para armar una fiesta...

Gorosito leyó línea por línea la edición de Olé y fue el primero en pararse del lado de Román. "Lo peor que uno podría hacer como persona es alegrarse por la desgracia de un compañero. Yo si no quiero a un compañero, voy y se lo digo en la cara. Y si no me animo, me lo guardo y a lo sumo se lo cuento a mis dos o tres amigos. Pero no lo vigilanteo. Salvo que se trate de un caso de un recontra mala leche y haga una cagada. Entonces sí, pero los jugadores se lo tienen que decir al jugador y luego al entrenador delante de un jugador".

Vigilanteada o no, Riquelme sabía hace rato que con Messi sólo comparte la fecha de cumpleaños. Más allá de la tregua olímpica, Román podría recibir o no señales directas de que el grupo no lo sentía parte. O acaso alguien cree que no se enteró del cantito de los jugadores tras ganarle a Francia. Ese "hay que alentar, hay que alentar, ya vino Messi, no llamen más " retumbó desde Marsella hasta Don Torcuato. Cuando estalló la interna en Boca, su aclaración fue que a los amigos los buscaba en otro lado y que en la cancha, tiraban todos para el mismo lado. Poco a poco, se achicó el margen para que la ecuación diera resultado en la Selección.

Celulares apagados para palabras públicas, pero prendidos para el off, la mayoría eligió el silencio y habrá que ver si alguno se siente tocado por la palabra "vigilante", aunque difícilmente se preocupen por Gorosito. Verón marcó la cancha: "La renuncia fue de Román, Diego no lo excluyó. Los que estén con él, van a estar a muerte". Demichelis remarcó que no llamaron para pedir que echaran a Riquelme y que él también intentó comunicarse con Román. De todos modos, Pipo intentó separar a Maradona de la historia: "Seguramente no pensó que podía pasar todo esto. No lo hizo con maldad, pero desde el lado de Román es entendible porque uno como jugador prefiere que le tiren la oreja solo, aunque después lo haga público. Somos vecinos, lo voy a llamar".

Desde el lado de Boca, la voz fue la del Pato Abbondanzieri aunque unos cuantos decibeles más bajo. "Ni me imagino que lo hayan llamado a Maradona para felicitarlo por las diferencias con Riquelme. Si pasó eso, es una falta de ética terrible. No lo puedo creer", dijo en Radio Rivadavia.

JR se ganó el aura de jugador conflictivo en varios lados, pero la primera intención de Maradona fue evaluarlo en persona. Cuánto de verdad había, por qué nadie quería concentrarse con él... Intercedió con el único que parecía poder contener y conciliar ambas partes y no hubo caso. "Me hablaron maravillas y barbaridades de él, pero yo quería imponerlo en la Selección", explicó Diego. Ahora el grupo se rearma. Con el liderazgo de los talentosos sostenidos/contenidos por los de más experiencia.

Gorosito fundamentó su bronca ganándose un enemigo pesado (ver La pelea...) y fue la voz más dura (Ribolzi, ex ayudante de Basile, también bancó a Riquelme) de los que piensan que Román estuvo bien. Por ahora son pocos, pero todos mantienen el debate caliente.

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