Un llamado de atención hacia el 2011

El MPN y el oficialismo capitalino tendrán que elaborar estrategias políticas claras si pretenden el triunfo en las próximas elecciones locales.
El resultado de las elecciones a concejales de Neuquén capital dejó varias lecturas políticas, pero la principal es que la apatía generalizada que se vivió las semanas previas a los comicios se tradujo en el escaso porcentaje de votos, que apenas alcanzó el 55 por ciento.

En este ítem, confluyeron dos aspectos: la falta de conocimiento acerca de la obligatoriedad de sufragar y el cansancio que generó en la ciudadanía la cantidad de elecciones que tuvo la ciudad en lo que va del año.

Si bien se podrá argumentar que dos de las cuatro fueron internas del Movimiento Popular Neuquino, en este territorio no se trata de un dato menor porque el partido provincial posee una masa de más de 110 mil afiliados y es el que gobierna desde hace 46 años.

De hecho, trascendió que el jueves el gobernador Jorge Sapag se reunió con su antecesor Jorge Sobisch y habrían acordado que se realicen los trámites necesarios para conseguir una prórroga en la renovación de la conducción partidaria, dado que el mes que viene vence el plazo para que se elijan las nuevas autoridades.

En efecto, es probable que la baja participación de ciudadanos en las legislativas comunales del domingo pasado, en especial la de afiliados al MPN, haya sido uno de los motivos por los que se pretende tomar esta decisión.

El propio Sapag se mostró sorprendido por la escasa cantidad de votantes y por los flojos números que tuvo el MPN, que sólo consiguió el 23 por ciento de los sufragios, superando al UNE de Mariano Mansilla por sólo 200 votos.

Con estos guarismos, el partido provincial perdió dos bancas que le significan quedarse sin la mayoría y, por ende, deberá abocarse a la búsqueda de los consensos para lograr aprobar sus proyectos. De la misma forma, la coalición que gobierna tendrá la misma tarea porque tampoco le alcanza la cifra de concejales para que se avalen con facilidad las iniciativas del Ejecutivo. Recrear, que contará con dos representantes, será la fuerza que tendrá la posibilidad de dar vuelta las votaciones.

El valor del resultado

Es una realidad que en este país, y esta provincia no es la excepción, las elecciones legislativas no siempre son determinantes de cara a las futuras de los Ejecutivos, pero al menos marcan una tendencia importante.

Y en este caso, los partidos de mayor peso deben estar atentos a lo que ocurrió el domingo pasado en vistas al 2011. Es probable que los votos de Recrear y Libres del Sur, que rondaron el 10 por ciento, sean lo que se denominada en la jerga política "prestados". En cambio, los porcentajes del MPN y de la lista que impulsó el intendente Martín Farizano (la integrada por radicales, peronistas y otras fuerzas de menor capital electoral) tendrán que ser analizados para cuando se elija el nuevo intendente. También el UNE deberá debatir cuál es el papel que jugará en los próximos dos años.

Lo cierto es que el MPN se verá obligado a elaborar una estrategia clara para recuperar la ciudad en 2011 y en ese trabajo se tendrá que empezar a impulsar precandidatos porque en la actualidad no hay figuras que sobresalgan para los próximos comicios en el que se defina el jefe comunal. Las adhesiones que obtuvo la lista que encabezaba Chito Jalil no son para nada un aliciente en esa carrera.

Del lado de la coalición que lidera Farizano, el dilema es el mismo que persigue a la oposición provincial durante las últimas décadas. Si no hay unidad, como ocurrió en este proceso local, el triunfo quedará cada vez más lejano. Los dirigentes de estas fuerzas deberán ser conscientes de que la única forma de mantener la conducción del municipio capitalino será que no haya divisiones en la coalición. Y de concretarse, ese ejemplo tendría que ser trasladado para el Ejecutivo provincial. Aunque, hasta el momento, la historia ha marcado todo lo contrario en Neuquén porque el individualismo de los representantes de la oposición ha sido mucho y eso les ha generado muy poca aceptación en la opinión pública.

El nuevo Gabinete

Muchos trascendidos y pocas precisiones es lo que hay acerca del proyecto que enviará el gobierno provincial para reformar la Ley de Ministerios. Está claro que la idea es achicar el gasto del Ejecutivo y optimizar los recursos, pero todas las miradas del mundillo político están puestas en cuáles serán los cambios en la estructura.

"Sólo lo sabe el propio Sapag", aseguraron fuentes de la primera línea del Gobierno.

La primera incógnita a develar es quién será el flamante ministro "coordinador", que es una fija que tendrá el manejo de áreas clave del Ejecutivo y que probablemente, si se destaca en su labor, pueda convertirse en una pieza fundamental en el andamiaje del gobierno de Sapag.

Además, se sabe que al menos un par de ministerios pasarán a ser Secretarías de Estado, mientras que los rumores también conducen a que uno de esos organismos elevará su categoría.

En este contexto, hay trascendidos que ya provocaron cierta preocupación en algunos sectores del ámbito político. Uno de ellos es que se especula que Salud y Seguridad Social podría perder el rango de ministerio. En caso de concretarse una decisión de ese tipo, ¿no se estaría restando importancia a uno de los aspectos prioritarios de la sociedad?.

También se tendrá que definir la situación de Desarrollo Social porque todavía está bajo el mando del ministro de Seguridad, Justicia y Trabajo, César Pérez. Aún no se sabe a ciencia cierta en cuál de las carteras seguirá o si quedará a cargo de ambas.

El correr de las próximas horas será clave para la definición de este tema, que marcará a fuego lo que resta de este período de gobierno de Sapag.

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