Una llamada esperada sonó en Túnez

Cristina Kirchner estaba cenando en el Palacio Cartago cuando el presidente electo de Estados Unidos llamó a su celular. Le dijo que quería conocer Buenos Aires y conversar personalmente con ella. La Presidenta lo invitó a viajar.
Anoche, cuando estaba cenando en el Palacio Cartago con el presidente tunecino, Zine El Abidine Ben Ali, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner fue avisada de que en su celular estaba el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama. Traductor mediante, le explicó la situación a su anfitrión y se levantó de la mesa para ir a un salón contiguo a atender. Según contó luego la propia Presidenta, Obama dijo que la quería conocer y hablar con ella personalmente.

La charla, según fuentes del gobierno argentino, duró unos diez minutos. “Me pareció muy cálido en el trato”, resumió la Presidenta, quien habló brevemente con los periodistas que cubren la gira por el norte de Africa.

Al llegar de su cena con Ben Ali, Cristina Kirchner detuvo su paso antes de ingresar a la residencia donde se aloja y saludó diciendo: “Soy la Presidenta de siempre, pero disfónica porque estoy con anginas”. Después relató su diálogo con Obama.

“Mientras cenaba con el presidente Ben Ali recibí un llamado del presidente electo Barack Obama. Me dijo que quería conocerme y que habláramos personalmente”, contó la Presidenta. “Me dijo –continuó– que sabía que la Argentina es un gran país y que estaba muy ansioso por conocer Buenos Aires, porque cuando era estudiante en la universidad había leído mucho a Cortázar y a Borges. Entonces yo aproveché y lo invité a visitar nuestro país.”

La Presidenta comentó además que le dijo a Obama que en ese momento estaba en Túnez cenando con su presidente en el marco de una gira por Africa del norte. El presidente electo de Estados Unidos le pidió entonces que “envíe sus saludos al presidente de Túnez y al pueblo tunecino”.

“También me dijo que sabía que superé con valentía situaciones muy difíciles. Realmente me pareció muy cálido en el trato”, señaló la Presidenta.

Luego comentó que le trasmitió a Obama su esperanza y la de muchos otros jefes de Estado en su administración, que comenzará el próximo 20 de enero.

“Le dije que en la actual situación mundial, no solamente en cuanto a la economía, sino también a la seguridad, teníamos grandes ilusiones. No sólo yo, sino que es lo que percibo con los dirigentes con los que hablo, incluso aquí en los países que estamos visitando”, aseguró.

La Presidenta había intentado entrevistarse con Obama cuando visitó Washington el viernes y sábado pasados, pero todos los jefes de Estado que habían pedido lo mismo recibieron por respuesta que el presidente electo no iba a tener contactos a ese nivel hasta que no asumiera su cargo. Y ofrecía que las reuniones se hicieran con su representante para la ocasión, la ex secretaria de Estado de Bill Clinton Madeleine Albright, quien finalmente fue quien se entrevistó con CFK.

Cuando el 4 de noviembre Obama ganó las elecciones presidenciales, la Presidenta le envió una carta en uno de cuyos párrafos hacía alusión a la victoria de un hombre de raza negra. “El ciclo que se abre hoy en su país es un hito en la epopeya de la lucha contra la discriminación y por la igualdad de oportunidades”, decía aquel texto.

La Presidenta seguramente se verá por primera vez con Obama en abril del año que viene, cuando se realice en Trinidad y Tobago la Cumbre de las Américas. La anterior, realizada en Mar del Plata en noviembre de 2005, con la presencia de George Bush, había terminado sin ningún tipo de acuerdos.

Por otra parte, en la misma charla con los periodistas la Presidenta calificó de “estupenda” la visita a Túnez y el diálogo con Ben Ali, quien el 7 de noviembre cumplió 21 años en el poder, fecha que se celebra con un feriado nacional.

La Presidenta también se manifestó “muy entusiasmada en afianzar las relaciones Sur-Sur” y dijo que con Ben Ali, a la luz de los acuerdos entre empresarios argentinos y tunecinos, acordó que ambos Estados articulen con el sector privado para formar un trípode más integral.

Por último contó que también hablaron con Ben Ali de la política que lleva adelante para la igualdad de géneros en Túnez, que recientemente eliminó la poligamia y el divorcio por repudio del marido, que permitía echar de la casa a la mujer por su sola decisión.

Comentá la nota