El Liverpool de Mascherano se llevó un gran triunfo del Bernabéu.

El Liverpool de Mascherano se llevó un gran triunfo del Bernabéu.
CHAMPIONS LEAGUE / REAL MADRID 0 - LIVERPOOL 1: El Liverpool y el Bayern Múnich fueron los grandes ganadores de la jornada de octavos de final de la Liga de Campeones, tras anotarse hoy sendas victorias de visita, frente al Real Madrid y el Sporting Lisboa, respectivamente.
El Liverpool dejó al borde del k.o. al Real Madrid, al derrotarlo por 1-0 en el Santiago Bernabéu, en un partido signado por la estrategia que se resolvió a ocho minutos del final con un cabezazo del israelí Yossi Benayoun.

A falta de la revancha, el Bayern ya se aseguró virtualmente el pasaporte a los cuartos de la Champions al demoler de visita por 5-0 al Sporting Lisboa, en una jornada en la que también cantó victoria el Chelsea, verdugo de la Juventus por 1-0 en Londres y en la que el Panathinaikos se llevó un valioso empate a uno de su visita al Villarreal.

El Real Madrid cayó una y otra vez en la telaraña inglesa y no encontró nunca el juego entre líneas, la mejor receta para superar a un equipo dirigido por Rafael Benítez. De hecho, las mejores oportunidades antes del descanso fueron para el Liverpool, que se tropezó con la mejor versión de Iker Casillas.

A los 20 minutos, Fernando Torres aprovechó un error de Fabio Cannavaro y se quedó solo delante del arquero local, que voló como un gato para sacar una gran mano. Fue la última acción positiva del delantero esapañol, que afectado por un golpe en un tobillo, fue reemplazado en el segundo tiempo.

Así, el "Niño" Torres volvió a retirarse del Bernabéu sin marcar, pero al menos esta vez se dio el gusto de que su equipo festejara una victoria, algo que nunca había conseguido vistiendo la camiseta del Atlético de Madrid.

Sucede que el Liverpool tenía el partido soñado y contó con la ocasión que suelen tener los equipos de Benítez en cada partido, en este caso de pelota parada. En el minuto 82, Fabio Aurelio sacó una falta desde la banda derecha y Benayoun cabeceó desde cerca en dirección a la red para el 1-0 definitivo, que deja a los "reds" con todo a favor para seguira adelante en la Champions.

En tanto, en Lisboa se rompió el molde de los partidos de ida de los octavos de final, ya que se produjo allí la única goleada de la doble fecha disputada entre el martes y hoy.

El Bayern, que llegó de capa caída a la capital portuguesa tras perder tres de sus últimos cuatro partidos en la Bundesliga, resucitó frente al Sporting con una gran actuación en la segunda etapa.

Sendos dobletes del francés Franck Ribéry, a los 42 y 63 minutos, el segundo de penal, y del italiano Luca Toni, a los 84' y 90', y un tanto del internacional alemán Miroslav Klose (57') sentenciaron la goleada.

El Sporting, que en contraposición estaba entonado por su victoria el fin de semana en el clásico lisboeta ante el Benfica, se derrumbó rápidamente y en la práctica ya se despidió de la Champions, ya que tendría que seis goles en Múnich, en la revancha dentro de dos semanas.

En Stamford Bridge, el nuevo Chelsea del holandés Guus Hiddink festejó frente a la Juventus gracias al marfileño Didier Drogba, quien venció a Gianluigi Buffon desde corta distancia, tras una gran habilitación de Salomon Kalou, a los 12 minutos.

El equipo inglés permitió que su rival volviera a meterse en el partido, y la "Vecchia Signora" estuvo cerca de marcar en un par de ocasiones. Sin embargo, no logró romper el embrujo y prolongó su racha sin victoria en Inglaterra, donde no festeja desde la Copa de Europa de 1996.

El entrenador de la Juventus, Claudio Ranieri, no pudo cobrarse revancha, al menos por el momento, de su antiguo empleador, el dueño del Chelsea, Roman Abramovich, quien lo despidió al inicio de su gestión en el equipo londinense.

El Panathinaikos tendrá una buena oportunidad de consolidar su pase a los cuartos de final en Atenas, tras su empate a uno en El Madrigal ante el Villarreal.

El partido fue muy extraño, pues el Villarreal dominó toda la primera parte y naufragó durante la segunda, cuando el Panathinaikos ofreció su mejor versión.

El conjunto griego defendió con mucha energía desde los primeros instantes y también dio muchas patadas. El Villarreal no se acobardó y se mantuvo fiel a su fútbol de toque, guiado por un inspirado Ariel Ibagaza.

Pero a la hora de partido llegó el gran zarpazo griego, con un disparo de Karagounis desde la frontal del área que sorprendió a Diego López.

El Madrigal se quedó helado, pero ocho minutos después apareció el árbitro, Konrad Plautz, para ayudarle. Rossi cometió una falta sobre Warziniak, que el colegiado no vio, y en su caída arrastró a Robert Pires, que se fue al piso. El árbitro pitó penal ante la indignación visitante y Rossi marcó, para darle al Villarreal un hálito de esperanza.

Comentá la nota