56 Mil Litros de PCB

56 Mil Litros de PCB
Esa cantidad es la que se acumularía en Trelew, porque el Gobierno planea tratar ese peligroso químico contratando a una empresa neuquina, según denunció el diputado radical Carlos Lorenzo, que presentó un pedido de informes en la última sesión.
Según el legislador radical, los 56 mil litros de PCB están distribuidos hoy en distintos lugares del territorio provincial, a la vez que afirmó que las cooperativas eléctricas no han denunciado la totalidad de los transformadores que contienen PCB.

"Una cuestión es 56.000 litros de PCBs distribuidos en todo el territorio y otro es amontonarlos en Trelew", para su teórico tratamiento "por intermedio de un contrato con una empresa neuquina", destacó Lorenzo en su exposición.

El diputado radical expuso en el recinto una publicación de la Secretaria de Ambiente de la Nación, en la que se informa que "Argentina no tiene habilitado ningún método de destrucción térmica para PCB".

"La razón de esto radica -dice el organismo nacional- fundamentalmente en la imposibilidad de efectuar un adecuado monitoreo de dioxinas y furanos, productos altamente tóxicos que se podrían generar por una inadecuada incineración de los PCB. Al no existir laboratorios certificados a nivel nacional para dicha medición, la validación de dichas tecnologías de combustión se hace económicamente inviable", señala.

"Actualmente la Argentina está exportando para su adecuado tratamiento en otros países, aquellos PCB o mezclas de PCB – o los equipos que los contengan - que posean una concentración mayor al 0,5 % en peso de PCB (5.000 ppm). Puesto que la capacidad operativa de las empresas habilitadas localmente para descontaminar PCB es aún limitada, muchos poseedores de PCB optan por exportar sus fluidos o equipos aún conteniendo concentraciones de PCB menores a esta cifra", precisa la publicación.

"La exportación de los PCB a destruir debe ser efectuada a un país que cuente con adecuada tecnología y no tenga prohibición de ingreso de estas sustancias", aclara además.

Comentá la nota