"Las listas testigos no son éticas aunque sí legales"

Así calificó el titular de la Federación de Colegios de Abogados, sobre la intención del Gobierno de promover a funcionarios como candidatos
Las repercusiones de la implementación de las "listas testigos" no se hicieron esperar dentro de los dirigentes de los abogados del país.

Mientras que todavía el impacto por el adelanto de las elecciones legislativas para el 28 de junio sigue vigente, el oficialismo dio una nueva vuelta de tuerca en su accionar dentro del escenario electoral al promover al ex presidente Néstor Kirchner y a Daniel Scioli para encabezar la lista para legisladores en el territorio bonaerense.

En tal contexto, los actuales intendentes del conurbano bonaerense y los gobernadores de las provincias "serían invitados" desde la Nación a imitar tal accionar electoral y de inmediato, la oposición reaccionó con fuertes críticas.

Como para conocer los alcances técnicos del tal medida, el diario El Territorio entrevistó a Carlos Alberto Andreucci, actual titular de la Federación de Colegios de Abogados de la Argentina (Faca).

El letrado proveniente de La Plata calificó como "legalmente correcto, pero ética y políticamente incorrectas el encabezar las listas para los comicios legislativos con nombres de personas que son funcionarios en la actualidad. Es una falta de moral".

Además expresó que se debe considerar "tanto el momento y la forma en la cual se implementó esta idea de las listas electorales para los comicios que deben renovar las bancas en el Congreso de la Nación".

La Faca es la entidad que reúne a 79 colegios de abogados de la República Argentina, y su presidente ejerce el cargo hasta diciembre del presente año, ya que fue reelegido por mayoría en diciembre del 2007.

A la hora de explicar su posición, el también profesor de la Cátedra de Derecho Administrativo en la Universidad Nacional de La Plata opinó que "ante esa decisión, los electores los van a considerar como candidaturas de buques insignia, ya que están vacías de propuestas y pueden, ante lo avatares políticos, hundirse en cualquier momento".

Aseveró que "si son funcionarios ahora y asumen sus bancas en las respectivas legislaturas, los candidatos deberán renunciar para lo que fueron elegidos o designados en un primer momento. De lo contrario, si sólo pusieron sus nombres para las listas en las elecciones legislativas del 28 de junio, después de ser electos deben renunciar a sus pretensiones de ser legisladores".

Pero existe un factor que aúna a las situaciones citadas por el docente universitario: "de las dos formas sólo hay un mensaje político partidario, vaciado de gestión pública en democracia y de soluciones para los problemas de la comunidad, y que únicamente sustenta a las candidaturas temporales. No es algo genuino, ni mucho menos sincero, porque sólo quieren instalar una etiqueta electoral ya conocida".

Razonamientos

Como una explicación de la jugada política del gobierno, el hombre de las leyes esbozó que "se debe a la falta de nombres nuevos dentro de la clase política argentina, algo ya característico a lo largo de nuestra historia".

Agregó "que se trata de una intención por mantenerse en el poder, pero que puede llevar a que la gente no acompañe a esos candidatos-funcionarios".

Adujo que "los más perjudicados con este fenómeno son los propios partidos políticos, ya que ven desmembrados aún más su poder de convocatoria y de sumar adhesiones dentro de una sociedad que cada vez se muestra más escéptica a la hora de las votaciones partidarias".

Y preguntó "qué pasaría si el oficialismo pierde las elecciones legislativas, con el adelanto electoral incluido".

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