La lista del PJ se coló en el almuerzo

Mientras se esperaba a Cristina y Lula, se habló de la candidatura de Néstor Kirchner.
Candidaturas del kirchnerismo en la provincia y en la ciudad de Buenos Aires, diagnósticos sobre la marcha de la economía, lamentos por la caída de la producción de granos, la alta popularidad que conserva Lula y otras perlitas, fueron temas de conversación de unos 150 funcionarios, gobernadores, sindicalistas y empresarios en los coquetos salones del palacio San Martín, mientras esperaban para almorzar a la presidenta Cristina Fernández y a su par del Brasil Luiz Inacio Lula Da Silva.

Unos pocos miraban preocupados el reloj ya que el mediodía pasó de largo. La mayoría, en cambio, improvisó tertulias: por caso los gobernadores Daniel Scioli, José Luis Gioja, Maurice Closs con empresarios como Enrique Pescarmona, Julio Wertein y Juan Zanola y Armando Cavalieri del sindicalismo.

Un aporte fundamental para amenizar la tardanza fueron los sabrosos canapés acompañados por vino y champaña del bueno que en forma generosa traían y llevaban por los salones del Palacio.

En esas charlas hubo curiosos intercambios de pareceres entre los nombrados y otros como Juan Carlos Lascurain, y Héctor Méndez (titulares saliente y entrante de la UIA), Hugo Moyano, Julio Piumato, José Luis Lingeri, el ministro de Trabajo Carlos Tomada, el secretario de Culto Guillermo Oliveri, el banquero Mario Vicens y el empresario Aldo Roggio.

Scioli escuchó consultas sobre si Kirchner encabezará la lista del Frente para la Victoria y él será el segundo en la lista. Reconoció sí que "el gremialismo debe tener un lugar en la nómina".

A su turno, Piumato destacó que es Moyano el que negocia candidaturas sindicales, no sólo en la provincia dijo sonriente. Cerca suyo, el diputado Edgardo De Petri del piquetero Frente Transversal invitaba a ir el lunes al Luna Park (hará un acto de apoyo al Gobierno) y decía que su reelección, es decir un lugar a salir en la lista bonaerense está en manos de Kirchner.

En otro salón contiguo, el secretario de Culto Oliveri aseguraba que aún es posible que Rafael Bielsa mude de posición y acepte postularse en la Ciudad por el kirchnerismo junto a Carlos Heller.

En un salón más pequeño Gioja conversaba con sus pares de Buenos Aires y Misiones hasta que se le acerca el ministro Tomada (un peronista de la Ciudad) que le dice al gobernador sanjuanino: "vos si que no tenés problemas el 28 de junio". Prevenido Gioja contestó que "una cosa es ganar y otra es salir primero", apuntó ante las risas generales y dando a entender que en una elección nadie tiene ganado el cielo de antemano.

Ya en el almuerzo (tibios tomates de la cordillera, Ojo de Bife en suave salsas de hierbas, Rutini blanco y tinto y champaña extra brut) el empresario Roggio lamentaba las consecuencias para el interior de la caída de la producción de granos.

Y en tanto Sergio Feldman, del Banco Itaú y Ricardo Lima de Camargo Correa coincidían en remarcar la alta ponderación que tiene Lula en todos los sectores sociales brasileños.

Por fin, Lula recibió una camiseta de Boca obsequiada por Carlos Kunkel. Lula dijo días atrás ser hincha de Boca. Kunkel está sospechado de haber sido el artífice del arreglo con las barras de River y Boca para que portaran en el último clásico banderas con consignas contra Clarín.

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