En línea con el Papa, Bergoglio criticó "la situación de pobreza escandalosa"

Lo hizo ante miles de fieles durante la misa central de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo. Repitió así lo que había manifestado ayer Benedicto XVI en un mensaje a los responsables de la colecta anual de la Iglesia argentina.
Ante los miles de fieles que acudieron al santuario de San Cayetano, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, advirtió que en el país se viven "situaciones de pobreza escandalosa". De este modo, se expresó en la misma línea que el Papa Benedicto XVI, quien había reclamado un esfuerzo solidario para combatir la "inequidad social" y "construir una sociedad más justa".

En su homilía, que tuvo lugar a las 11, Bergoglio afirmó: "Vivimos situaciones de pobreza escandalosa, de enfermedades, de trabajo y todo nos lleva a una falta de justicia". Una frase en sintonía con la que usó el Papa ayer en su mensaje a los organizadores de la colecta anual de la Iglesia argentina. En ese texto, Benedicto XVI pidió un esfuerzo por reducir en el país "el escándalo de la pobreza y la inequidad".

"Es una injusticia que en nuestra patria bendida a tantos les falte el trabajo y el pan", dijo Bergoglio a los devotos que lo escuchaban y asentían a cada una de sus afirmaciones. En este sentido, el arzobispo consideró que "el mundo de hoy es muy cruel. Primero excluye borrando el rostro de la gente para luego no sentir nada cuando los desprecia".

Uno de los puntos más fuertes de la misa fue cuando Bergoglio se refirió al aumento de la pobreza en el país. "En nuestra ciudad hay gente que tiene cabida y hay gente que sobra, que es dejada de lado como descarte. ¿Cuánta gente, cada día es más, duerme en la calle, en plena Plaza de Mayo?. Pero para este mundo cruel son material de descarte", continuó.

Los fieles asentían a cada una de sus afirmaciones y respondían a sus preguntas con fervor. Es que, como cada 7 de agosto, el ritual de San Cayetano tuvo hoy una nueva edición.

Los devotos desfilan desde la medianoche por el santuario de San Cayetano para venerar al patrono del pan y del trabajo en su día. Ni el frío, ni las extensas filas para ingresar a la iglesia pudieron con la fe de las personas que pasaron la noche en los alrededores del templo de la calle Cuzco 150 para –en algunos casos- pedirle trabajo y salud al santo o –en otros- agradecerle el haber conseguido empleo.

Algunos de ellos llevaban varios días haciendo fila para ser de los primeros en entrar a la iglesia y tocar la imagen del santo o al menos verla un poco más de cerca. Si bien las colas para ingresar al templo eran de unas 8 cuadras, este año había un poco menos de gente que en otros 7 de agosto.

Lejos de la polémica desatada por las declaraciones del Papa y la respuesta del Gobierno, los devotos de San Cayetano continúan desfilando ante el santo. Zulema Barile, una vecina del barrio de Liniers, contó que todos los años acude para agradecer que sus hijos tienen trabajo, pero que en esta oportunidad además va a "pedir por la salud" de su cuñada.

Andrés Macaferro viajó desde Miramar. "Estoy buscando trabajo y vengo a pedir para conseguir un empleo", explicó.

Mientras tanto, en los alrededores de la iglesia hay sacerdotes que bendicen y atienden a los fieles, como así también personal de Defensa Civil, de la Guardia Urbana y de la Cruz Roja.

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