La limpieza como censura

Desde la oposición denunciaron “censura” por parte de la gestión de Bruera. Realizaron pintadas políticas por la ciudad, y, a la hora, se encontraron con que ya habían sido borradas. Además, dicen que fueron amenazados
Corría el año 2007, y el palpitar de las elecciones en La Plata aceleraba los tiempos de sus dirigentes políticos, que desplegaban todas sus estrategias con tal de no perder un voto. Julio César Alak, por entonces intendente de La Plata, echó mano a un polémico programa que llamó Ciudad Limpia. ¿En qué consistía? Básicamente, en prohibir la propaganda electoral en las calles de la ciudad. Hoy, al acercarse los comicios legislativas del 2009, la “nueva oposición” denuncia que la estrategia de acallar a la oposición, lejos de desaparecer, continúa vigente.

Cosechando el rechazo de la oposición, en 2007 Alak suscribió un acuerdo con las empresas de pintura para no vender más aerosoles con el objeto de erradicar los grafitis políticos. Pronto, derivó en una fuerte controversia sobre los límites de la libertad de expresión, con miras a los comicios.

La decisión de eliminar los grafitis fue precedida por una ordenanza municipal (10.249) que limitó la publicidad en la vía pública. En concreto: se prohibieron los carteles en obras y cerramientos de terrenos. Los carteles portantes ya estaban prohibidos. La única publicidad habilitada, sujeta a aprobación municipal, fue la que se expusiera dentro de los refugios de los transportes públicos.

Se desplegaron 15 patrullas para vigilar la “limpieza visual”. Las multas interpuestas por el Ejecutivo a quien infrinjiera la prohibición de hacer publicidad callejera oscilaron entre 106.000 y 1,6 millones de pesos.

La polémica ordenanza fue sancionada por el Concejo Deliberante, con mayoría kirchnerista, el 27 de diciembre. Y apelada por el entonces otro candidato a intendente por el kirchnerismo, Guillermo Justo Chaves, en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 1, a cargo de Luis Arias, aunque sin éxito.

Dicen que nadie resiste un archivo: “En La Plata está prohibida toda la publicidad política. Se trata de proscribir a todos los precandidatos opositores. Es una decisión casi fascista”, opinaba por entonces sobre la iniciativa Pablo Bruera, candidato a intendente por el Frente Renovador Platense. Sin embargo, tal como denunció a Hoy el edil de la Coalición Cívica Oscar Negrelli, una vez que asumió la intendencia, Bruera no derogó esta ordenanza. Por el contrario, la estaría cumpliendo a rajatabla, esta vez, del otro lado del mostrador.

“El viernes de la semana pasada salimos desde la Coalición Cívica a hacer pintadas de Carrió-Stolbizer y nos encontramos con que a la hora, ya las habían tapado todas, y además nos amenazaron” relató Negrelli. “Bruera está censurando a la oposición, igual que hizo Alak”, aseguró.

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