Los límites de Carrió y de los otros opositores

Cómo quedará el Acuerdo Cívico y Social
"Cobos no debe renunciar, pero sí dejar de liderar la oposición porque es una experiencia traumática para el país." Con esa frase, Elisa Carrió sintetizó a LA NACION lo que espera y le reprocha al vicepresidente.

Es un secreto a voces que la permanencia de Carrió en el Acuerdo Cívico y Social (ACyS) que integra junto a la UCR, el socialismo y el GEN de Margarita Stolbizer dependerá de que Julio Cobos no se convierta en su candidato.

Carrió contó que sólo en marzo de 2011 decidirá sus alianzas electorales. "Para esa fecha espero encontrar a la UCR con la que nos opusimos al kirchnerismo en las últimas elecciones, y no al radicalismo especulador de ahora, tan parecido al que apoyó a [Roberto] Lavagna en 2007".

Mientras tanto seguirán trabajando firme en los acuerdos electorales. "Nos va bárbaro porque estamos unidos en el Congreso", dijo, optimista, Carrió. Fuera de sus dudas internas, el mayor obstáculo que hoy tiene la UCR para postular a Cobos no es su función institucional, sino el rechazo que provoca en el resto de los socios del ACyS.

Los radicales y varios de sus socios electorales están convencidos de que, lejos de perjudicarlo, los ataques del Gobierno van a potenciar la figura de Cobos.

Esa idea, que a unos les gusta y otros para nada, es compartida por algunos analistas de opinión. "Esto lo sigue fortaleciendo, hace 18 meses que lidera los sondeos", dijo a LA NACION Fabián Perechodnik, director de Poliarquía. Aunque la popularidad del vicepresidente bajó casi 20 puntos desde su famoso "voto no positivo", todavía se mantiene al frente del pelotón que integran Mauricio Macri, Francisco de Narváez y Carlos Reutemann, entre otros.

A lo mejor por eso, Macri fue uno de los que le dio la razón a la Presidenta (otro fue Pino Solanas) cuando dijo: "No va a poder quedarse eternamente como vicepresidente".

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