Lifschitz: los costos del transporte superan la tarifa

La Municipalidad de Rosario insistirá ante el gobierno nacional para que el reparto de los subsidios al transporte urbano de pasajeros sea igualitario, según adelantó ayer el intendente Miguel Lifscthiz en una conferencia de prensa en la cual le puso números al desfinanciamiento del sistema.
"El costo real de la tarifa actualizado nos da 1,90 peso. Necesitamos cubrir estos 30 centavos de desfasaje del boleto, lo que equivale a 3,5 millones de pesos al mes que debería entregar la Nación", graficó el mandatario local, que si bien se atajó con que "no aumentará el boleto", alertó a su vez que "de continuar esta situación caerá la calidad del servicio".

El estudio de costos que realiza periódicamente el Ente de Transporte de Rosario (ETR) tuvo ayer otro condimento y jerarquía. Fue el propio Lifschitz el que le dio rango de conferencia de prensa para apoyar con números un pedido desesperado y concreto de auxilio inmediato al sistema de colectivos.

Y el ítem que más empuja ese pedido a la Nación de más subsidios son los recientes aumentos acordados con la UTA, el gremio de los choferes. Es que a partir de octubre el básico de un conductor se irá a más de 3.800 pesos, lo cual representa un extra de 960 mil pesos para todo un sistema cuyo costo laboral ya orilla el 48 % del total.

Ultimo recurso. Si a los sueldos se agregan incrementos en insumos, repuestos y renovación de flota, el boleto en Rosario debería costar 1,90 peso. Esos 30 centavos por encima de la tarifa actual abren un desfasaje de 3.500.000 pesos al mes.

¿Qué hacer frente a esta situación? Como primera medida, Lifschitz aclaró que "no se aumentará la tarifa", para insistir en que el sistema deberá encontrar su punto de equilibrio en una nueva redistribución de los subsidios que administra la Secretaría de Transporte de la Nación. "Sólo queda una solución y es volver a plantearle a los legisladores la modificación de los recursos que administra el poder central", indicó el intendente.

Asimetría. En la actualidad, todos los usuarios que consumen gasoil pagan una alícuota que se destina a subsidiar el transporte urbano y ferroviario. Se denomina Sistau y produce asimetrías muy marcadas entre el Area Metropolitana de Buenos Aires (Amba) y el interior del país.

Mientras se distribuyen mensualmente 330 millones de pesos entre los 16 mil coches porteños, a las 1.500 unidades que circulan en la provincia de Santa Fe llegan 4,5 millones. Esto explica porqué Rosario tiene un boleto de 1,60 peso y en algunos tramos de Capital Federal se viaja por 80 centavos.

En la carta que Lifschitz les enviará a los legisladores se propone la sanción de una ley que establezca un régimen de compensaciones complementarias (al igual que tiene el Amba) para equiparar los costos en el interior del país.

"Hay varios proyectos como el del senador Carlos Reutemann. Vamos a redoblar nuestra insistencia para lograr una resolución a corto y mediano plazo", sostuvo el intendente.

"Irrelevante". Cabe recordar que por iniciativa del diputado kirchnerista Agustín Rossi, el Sistau tuvo un aumento del 0,8 % que se volcó exclusivamente al interior del país. "Una ayuda irrelevante en relación a los costos del transporte", consideró Lifschitz.

Ahora bien, ¿qué podría pasar si las gestiones del intendente fracasan? "Habrá falta de inversión y cuanto más pase más repercutirá en la calidad del servicio, con problemas para la reposición de unidades, un retaceo de los coches en la calle y hasta podría haber conflictos salariales. Sabemos que es muy difícil recuperarse de un sistema desfinanciado", sentenció finalmente Lifschitz. l

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