Lifschitz confirma que busca pelear gobernación en 2011

Santa Fe - El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, reconoce que la economía de la ciudad sintió una fuerte retracción producto de la crisis, pero se muestra confiando en que el impacto disminuirá si el Gobierno «acierta con medidas de corto y mediano plazo» dirigidas al pequeño productor.
En referencia a la gripe A, el alcalde dice que en Rosario todo el sector del turismo y la recreación se vio seriamente afectado. En términos políticos sostiene que trabajaría por la gobernación una vez que el radicalismo y el Frente Progresista -que en la provincia representa el gobernador Hermes Binner- acuerden la estrategia de cara a las presidenciales de 2011. Atribuye la derrota del socialismo en las elecciones del 28 de junio a la fuerte tradición peronista que aún persiste en la provincia, aunque sostiene que el sector de Binner está más cerca de revertir pronto ese escenario. Veamos los tramos centrales del diálogo:

Periodista: El gobernador Binner anticipó que va a convocar a una mesa de diálogo provincial. ¿Usted sabe en qué consistirá y cuáles serán los parámetros de esta convocatoria?

Miguel Lifschitz: Se convocará por un lado a los partidos políticos y a todos los intendentes, del Frente Progresista y del justicialismo. La idea es sentarnos a la misma mesa para tratar temas que tengan que ver más con nuestras localidades. También va a haber una convocatoria a sectores económicos y sociales representativos de la provincia.

P.: ¿Ex gobernadores también?

M.L.: No sé si los convocará, pero sería bueno que los partidos no sólo estén representados por las máximas autoridades, sino por las figuras y referentes de cada espacio. Sería positivo para la provincia que estuviese (Carlos) Reutemann en la reunión.

P.: ¿Cómo impacta la crisis financiera en la ciudad?

M.L.: Rosario tal vez tenga una realidad distinta al resto de la provincia, ya que tiene una actividad productiva muy diversa e importante, tiene un desarrollo de los servicios muy marcado, por eso tal vez la crisis no afecta en demasía su aparato productivo, como sí ocurre en otras localidades del conurbano de Rosario o del interior de la provincia. De todas maneras hemos sentido en estos últimos meses una retracción en la actividad que se nota en las cuentas municipales. Pero tenemos la sensación de que esto se va a ir recuperando, sobre todo si el Gobierno acierta con algunas medidas de corto y mediano plazo que le lleven certezas al productor agropecuario y que marquen un rumbo distinto del que se viene llevando hasta ahora.

P.: Binner ha reconocido un rojo fiscal en la provincia de cerca de $ 500 millones. ¿Cómo repercute esto en las finanzas municipales?

M.L.: Mientras que el gobernador siga cumpliendo con los aportes coparticipables no creo que nos afecte demasiado, ya que nosotros venimos cumpliendo un programa desde el año pasado de contención y restricción del gasto público. Igual, la baja de la recaudación de impuestos nacionales y provinciales siempre causa algún impacto negativo.

P.: ¿Esto afecta la continuidad de la obra pública?

M.L.: En principio no, ya que la mayoría de las obras que hoy ejecutamos tiene financiamiento externo o del Gobierno nacional, y el gasto municipal está relacionado con la pequeña obra barrial y el mantenimiento de todo eso.

P.: ¿Cuál es la obra pública más importante que se está realizando en la actualidad?

M.L.: Tenemos como prioridad fundamental la reparación integral y construcción del tercer carril en la Avenida Circunvalación, que es la avenida más importante de la ciudad y recorre la misma desde el norte hasta el sur. Por otro lado, estamos en un proceso de saneamiento y pavimento urbano para integrar al proceso productivo y de servicios a algunos sectores de la ciudad que estaban como aislados y al mismo tiempo revalorizamos la tierra.

P.: ¿Qué porcentaje de rosarinos no tiene aún agua corriente y cloacas?

M.L.: Agua corriente tiene toda la ciudad, si bien hay un sector periférico que tiene algún problema de baja presión o déficit en la provisión, pero el agua está en toda la ciudad. En cloacas estamos en un 30% de faltante y estamos encarando obras para cubrir este problema.

P.: ¿Qué lectura hace de la derrota del socialismo en las elecciones del 28?

M.L.: En Rosario hicimos una gran elección, con 17 puntos de ventaja en la ciudad. Lo peor de la provincia fue la ciudad de Santa Fe, con una ventaja importante para Reutemann. Creo que la elección refleja en forma clara lo que ocurre en la provincia. Santa Fe estuvo gobernada 25 años por el justicialismo y esto lleva a ver una estructura muy fuerte, muy arraigada de este partido en el interior de la provincia y en la ciudad de Santa Fe propiamente dicha. Pero en las últimas tres o cuatro elecciones se viene dando una paridad muy marcada en los resultados; según sea la coyuntura o según sean los candidatos la balanza se inclina para un lado u otro. En las dos últimas fue para el lado del Frente Progresista, ahora hubo una pequeña diferencia para el peronismo; en definitiva, son dos fuerzas muy parejas y ésa será la realidad política de Santa Fe de aquí a dos años también.

P.: ¿Usted está pensando en la gobernación?

M.L.: Es difícil pensar en una candidatura cuando faltan dos años y en un país como la Argentina, donde los escenarios políticos cambian con mucha velocidad, pero es probable que si el Frente Progresista y el Partido Socialista pueden concluir su gestión de forma acertada tengan una chance cierta de volver a pelear por la gobernación de la provincia, aunque esto debemos conversarlo con nuestros aliados, entre ellos el radicalismo, que forma parte del frente. Y por otro lado habrá que tener en cuenta cómo se plantea el escenario nacional y cómo jugará Binner en ese nivel.

P.: ¿El triunfo de Reutemann afecta las proyecciones presidenciales de Binner?

M.L.: Creo que no lo afecta mayormente, ya que los caminos políticos que transitan no son los mismos. No están disputando el mismo espacio, por lo tanto Reutemann será el candidato de un sector del peronismo o de todo el peronismo y Binner será el candidato de un espacio más progresista, más de centroizquierda, que confluye hoy alrededor de referentes en cada provincia.

P.: ¿Cómo repercutió en Rosario el problema de la gripe A?

M.L.: Sentimos el efecto en el sector económico. Rosario ha desarrollado en este último tiempo una actividad comercial, de servicios, turística muy importante y se sintió de forma muy marcada la retracción en estos rubros por el tema de la gripe. Inclusive hemos lanzado un programa de créditos económicos para aquellos que de una u otra forma han visto la mermados sus negocios por efecto de la gripe.

P.: Usted tuvo una reunión con el intendente de Santa Fe y el de Mar del Plata por el problema del transporte, y eso derivó en un pedido de audiencia con el nuevo secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi. ¿Se concretó?

M.L.: Estuve con el ingeniero Schiavi viendo varios temas, entre ellos el de los subsidios, y en esto encontramos una buena respuesta del nuevo secretario de Transporte para revisar los subsidios en dos sentidos: por un lado, hacerlos más transparentes, y por otro que sean más equitativos. Venimos hace tiempo detrás de esto porque en el interior el tratamiento que se nos da es muy diferente al de la Capital Federal. La provincia aporta el 10% del impuesto al gasoil por la gran actividad que tiene la zona, pero recibe sólo el 3% de ese recurso. Le hemos pedido que tanto Capital como el Gran Buenos Aires tengan el mismo tratamiento que las provincias del interior, que se realice en forma transparente y que se distribuya con datos verificables para que no corra por afuera y llegue a otro lado, ya que es un impuesto muy importante para nosotros.

P.: ¿Cuál es el déficit del transporte en Rosario?

M.L.: El mismo que tiene el resto del país. Tenemos un buen sistema, bien desarrollado, pero que tiene un desfase entre el costo del sistema -que está en franco crecimiento- y la posibilidad que tenemos aumentar la tarifa. Las tarifas de $ 1,60 y $ 1,70 son más altas que en Buenos Aires pero tampoco es suficiente para cubrir los costos del sistema. Entonces vienen los problemas con los empresarios, que no pueden mejorar la flota, reinvertir. Si se distribuye de manera más equitativa el recurso será beneficioso para todos. Schiavi manifestó su idea de cambiar el sistema, inclusive habló de llevar el proyecto al Congreso, y a nosotros nos pareció muy bueno porque puede ser que se amplíe el debate y en unos meses tengamos un sistema más justo.

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