Lifschitz, coincidencias entre Rosario y Mar del Plata

El jefe comunal rosarino señaló que la descentralización comunal y la continuidad en las decisiones harán al éxito de Mar del Plata. "No se puede cerrar una ciudad a las radicación de inversión extranjera", afirmó.
Tras su paso por el Coloquio de Idea y horas antes de regresar a su provincia, el intendente de Rosario Miguel Lifschitz señaló a LA CAPITAL que su ciudad es considerada modelo por otras administraciones comunales en virtud de dos aciertos políticos que impulsaron el desarrollo de ese destino.

Esas perlitas son, por un lado, que a través de la hegemonía socialista se le está dando continuidad a las decisiones políticas. Y por el otro, que desde hace años se llevan las riendas de "un abordaje integral de la gestión pública local", cuya figura principal es un plan estratégico en marcha desde hace quince años que tiene como premisa la descentalización.

Sobre esto último, no dejó de mencionar que Mar del Plata es una ciudad complementaria a Rosario que está llevando adelante una administración "que podrá desarrollarse en su máxima expresión" a partir de la gestión Pulti, dada la apertura política que se viene dando con decisiones como el "presupuesto participativo".

El funcionario ve con buenos ojos que se aplique ese método de descentralización, que ya lleva ocho años de práctica en Rosario y que en Mar del Plata recién está dando sus primeros pasos, para ponerse en marcha fuertemente en 2009.

"Es una experiencia extraordinaria. Nosotros estamos obteniendo resultados muy valiosos. No solamente en términos de una buena administración de los recursos y asignación de las inversiones, con un respeto a las prioridades y a las expectativas y a las necesidades que plantean en forma directa los vecinos en cada una de las asambleas en los barrios, sino que también es un instrumento de construcción de ciudadanía y educación democrática", expresó.

También le llama la atención cómo las mismas personas que en su ciudad, al inicio del proceso de participación, asumían una postura intrascendente, luego se comprometieron fuertemente con las necesidades más urgentes, incluso priorizando a los barrios más necesitados.

La gestión Pulti

Aunque no apela a la falsa modestia al ratificar que Rosario es vidriera internacional por ciertas cuestiones que llaman la atención al turista, como la limpieza, la onda verde (ver aparte) los semáforos y el perfecto estado de las calles, tampoco niega que también tiene sus barrios pobres y déficit social.

"Cuando me reuní con Pulti le dije que veo a Mar del Plata muy linda y atractiva y con muchas obras. Pero probablemente el marplatense tenga la sensación de que hay un montón de cosas que están faltando. Esto es bastante natural que ocurra", ejemplificó.

Es sabido que desde hace años mantiene una estrecha relación con el actual jefe comunal del distrito de General Pueyrredón.

Según su punto de vista, Pulti es un hombre comprometido, "con ideas, fuerza y mucha iniciativa". Pero además insistió en que su grupo de funcionarios está constituido por "un equipo joven y con mucho compromiso".

Ciudades complementarias

Por otra parte, Lifschitz subrayó que Mar del Plata y Rosario son ciudades complementarias y que tanto una como la otra lograrán alcanzar su máxima expresión en los próximos años, aunque con las dificultades propias de una localidad que no es capital de provincia.

"El hecho de ser grandes ciudades pero no capitales de provincia es una desventaja. Pero por otra parte son localidades emprendedoras, que han sabido crecer y desarrollarse con su propio esfuerzo. Este es el capital de ambas", consideró.

Un tema candente en la ciudad como las radicaciones comerciales no podía estar ausente en las declaraciones del socialista. "Creo que hay que buscar equilibrios. Por un lado los municipios tienen que resguardar a los comerciantes y empresarios históricos pero al mismo tiempo debe reinar la equidad, porque no se puede cerrar una ciudad a las radicación de inversión extranjera. Más que nada teniendo en cuenta que en los últimos años se han ido modificando sustancialmente en el mundo y también en la Argentina las pautas del comercio. Y las ciudades tenemos que adaptarnos a las nuevas formas de consumo que tiene la población, la cual requiere centros modernos de consumo, que estén abiertos los fines de semana y que tengan una gran variedad de productos. No hay una receta pero cada ciudad tiene que encontrar su propia forma de hacerlo", sintetizó Lifschitz.

"Davis, cine, literatura"

Para Lifschitz, Mar del Plata logrará posicionarse aún más como sello turístico en este "noviembre internacional" que se vivirá a partir de este jueves con el Festival de Cine y se prolongará en los días venideros con la Final de la Copa Davis y la Feria del Libro.

"Con la tradición y el sello que tienen ustedes, este tipo de eventos son muy importantes. Desde el punto de vista externo porque permiten proyectar la ciudad en circuitos internacionales del turismo y también es relevante hacia adentro, hacia la población, porque contribuye a levantar la autoestima, a generar un cierto compromiso y orgullo de los marplatenses, en este caso con su ciudad", según afirmó.

Para concluir, confió en que dada su excelente relación con el gobernador santafesino Hermes Binner y teniendo en cuenta el firme compromiso para con su gente, entregará su mandato haciendo honor a la hegemonía partidaria que se viene dando desde hace varios años al frente del municipio rosarino.

"Una ciudad no se construye de un día para otro ni en cuatro años, que es el tiempo que dura una gestión municipal. Buena parte de las cosas que estoy concretando en este tiempo que llevo en el gobierno son proyectos e iniciativas que comenzaron mucho antes, en los anteriores y que a mí me toca de alguna manera terminar o concluir. Y al mismo tiempo yo estoy poniendo en marcha proyectos como el de Ciudad Digital que seguramente no lo voy a ver concretado yo, sino que tendrán que seguir los próximos intendentes. Así se construye democracia", reflexionó en su conclusión.

Equipo

El jefe comunal santafesino dijo que Rosario es calificada "ciudad modelo" por jugadas y decisiones políticas acertadas.

Por un lado, rescató que entre esos aciertos está la continuidad en las decisiones políticas. "Nosotros formamos parte de un equipo de gobierno que conduce la ciudad desde hace 19 años. Hemos pasado tres intendentes del socialismo y yo soy el tercero de ellos. Tenemos los mismos intereses, proyectos, objetivos y políticas de Estado", precisó.

También señaló que el éxito de los últimos años tiene que ver con el abordaje integral y planificado de la gestión pública local, que se basa en un plan estratégico inclusivo.

"Este último fue realizado de manera participativa con todos los sectores de la población, con el sector privado, con la sociedad civil, con las universidades y no se quedó en un cajón sino que de alguna manera ha sido la columna vertebral del crecimiento y del desarrollo de la ciudad de estos año", manifestó Lifschitz.

Dentro de ese plan, ponderó que hubo una gran transformación urbanística, desde la cual se logró recuperar el encanto de toda la ribera que, según afirmó, "para los rosarinos era prácticamente una barrera que no se separaba de uno de los paisajes naturales más importantes que tiene la Argentina como es el Alto Delta del Paraná".

También el plan contempla "políticas sociales muy activas", especialmente en las áreas de la salud pública, cultura, desarrollo productivo de pequeñas y medianas empresas y turismo, que se afincó como una actividad con cada vez mayor dinamismo.

"Estas cosas se dan porque se llevan adelante con administraciones transparentes, con una gran convocatoria a los ciudadanos a participar en diversos espacios como el presupuesto participativo y otros que vienen transformando la estructura administrativa del municipio para hacerla más moderna, eficiente y cercana al ciudadano. Creo que la continuidad a lo largo de varios años da estos resultados", concluyó.

La onda verde y de bajo consumo

Lifschitz aseguró que se están haciendo grandes esfuerzos en estos años para modernizar y hacer más eficientes todas las áreas de la administración.

En el caso de los semáforos, señaló que tienen un sistema muy moderno que consiste en un centro de control de tránsito computarizado que maneja todos los dispositivos de la ciudad y planifica las ondas verdes.

Incluso permite modificar el ritmo del semáforo frente a cualquier situación de congestión de tránsito, accidente o algo extraordinario.

"Hemos invertido mucho en tecnología, pero nos ha dado muchos resultados y además tiene una cosa llamativa que por ahí no todos lo saben: las luminarias de semáforo y lo mismo del alumbrado público son de muy bajo consumo energético porque estamos participando desde hace ya 4 ó 5 años en un plan de reducción de consumo de energía que también ha sido muy importante para la ciudad", puntualizó.

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