Lieberman en una Colombia agitada

El ministro de Exteriores de Tel Aviv hizo su última parada de la gira latinoamericana en suelo amigo. Mencionó a Chávez justo cuando el mandatario venezolano congeló relaciones con Bogotá y ordenó el retiro de su embajador.
El canciller de Israel, Avigdor Lieberman, fue recibido ayer en Bogotá. El líder israelí termina una gira de diez días en este lado del mundo para contrarrestar la influencia de Irán. Lo reciben el presidente, Alvaro Uribe, y algunos de sus más altos funcionarios, en esta visita que rompe con catorce años de ausencia de gobernantes israelíes en este país. Desde acá dijo que "Chávez habla un idioma extraño" y que su gobierno no tiene "ninguna intención de interferir en estos problemas de Sudamérica", en referencia al nuevo rompimiento de relaciones entre Venezuela y Colombia. Ayer mismo el presidente venezolano, Hugo Chávez, ordenó el retiro de su embajador en este país y congeló las relaciones diplomáticas.

En medio del agitado ambiente político, Venezuela señaló a Colombia de ser el "Israel de Latinoamérica", por lo que desde la llegada de Lieberman a Brasil se temía que su paso complicara más las relaciones entre una nación y otra, en las que también Ecuador, que no está en la lista de paradas del ministro de Relaciones Exteriores, se ve implicado. En el Palacio de Nariño acusan a los vecinos de ser auxiliadores y auxiliados de la guerrilla de las FARC y éstos critican a Colombia por permitir que Estados Unidos instale bases militares en su territorio. El lunes el gobierno colombiano denunció que encontró un arsenal que sería fabricado por la Saab Bofors Dynamics de Suecia, vendido a Venezuela y utilizado por la guerrilla colombiana.

El canciller israelí llegó acompañado por Danny Danon y Ruhama Avraham Balila, vicepresidentes del Parlamento israelí, a quienes esperan en el Congreso colombiano. En Venezuela y Bolivia no se programaron encuentros, pues estos países rompieron relaciones después de la operación militar de Israel en la Franja de Gaza, a finales del año pasado. De Chávez, el ministro israelí dijo que "es muy famoso por su manera de afrontar las situaciones y por su extraña forma, extraño idioma en relación con Israel y, quizá, con otras naciones de la comunidad internacional", tras reunirse con el canciller colombiano, Jaime Bermúdez.

En Perú, el emisario de Israel afirmó el domingo que "la interferencia del mandatario venezolano en asuntos internos de diferentes países sudamericanos, con su dinero y su financiación de campañas políticas, es una influencia muy negativa" y que "su intención es ejercer dominio en Sudamérica". Para Israel, según ha manifestado el canciller, este país y Bolivia son sospechosos de cooperar con el programa nuclear de Irán al suministrarle uranio.

"Este viaje demuestra que Israel quiere ser más activo en Sudamérica", declaró Lieberman, poniendo énfasis en que el objetivo de su recorrida es contrapesar los lazos diplomáticos de los iraníes en este continente. Según este canciller, el Hezbolá, grupo armado libanés, tiene presencia en La Guajira colombiana, Venezuela, México y la frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil.

Lieberman es graduado en relaciones internacionales y ciencias políticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén y antes de llegar a la Cancillería fue el ministro de Asuntos Estratégicos, un cargo que él estrenó y que tiene como enfoque principal una política estratégica contra el programa nuclear de Irán. También fue miembro de comisiones de seguridad, defensa y asuntos externos donde se trabajan las intimidades de la seguridad de su país.

Sobre los asuntos que trataron Lieberman y los funcionarios colombianos no se informó mucho. El tema que provoca declaraciones es el enfrentamiento entre los países caribeños, en medio del cual Chávez señaló de "irresponsable" al gobierno colombiano por las acusaciones sobre las armas en poder de las FARC.

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