Vía libre para portadores de VIH

Estados Unidos pondrá fin el lunes a la prohibición de ingreso en su territorio a los portadores de VIH/sida y la libertad de viaje será restituida a comienzos de 2010, anunció ayer el presidente Barack Obama.
"Hace veintidós años, por una decisión basada en el miedo más que en los hechos, Estados Unidos instauró una prohibición de entrada en el territorio a los portadores del virus del sida. Hablamos de hacer desaparecer el estigma que representa esta enfermedad, pero esto no nos ha impedido tratar como una amenaza a los que vivían con ella y nos visitaban", declaró Obama.

Subrayó que sólo una decena de países en el mundo aplican una reglamentación de este tipo y que Estados Unidos es uno de ellos.

"Si queremos estar a la vanguardia del combate contra el sida en el mundo debemos comportarnos como tal. Es por eso que mi gobierno publicará el lunes una última reglamentación que suprimirá la prohibición de ingreso, que se hará efectiva justo después de Año Nuevo", indicó. El mandatario estimó que poner fin a la prohibición de ingresar al país con sida ayudará a disminuir el estigma asociado a la enfermedad, lo que, a su vez, ayudaría a contener el avance del sida.

"Implicará un esfuerzo poner fin al estigma que ha hecho que la gente no se haga las pruebas, que ha hecho que la gente no enfrente su propia enfermedad y que ha acelerado la propagación de esta enfermedad durante demasiado tiempo", dijo Obama. El presidente hizo el anuncio con ocasión de la promulgación de una ley que amplía la ayuda a los enfermos de sida, con el objetivo de garantizar un tratamiento sobre todo a los más pobres. El texto fue adoptado por el Congreso este mes.

Las restricciones a los viajeros seropositivos se impusieron desde 1987, en una época en la cual se conocía poco sobre cómo se transmitía la enfermedad. En julio de 2008, el predecesor de Obama, George W. Bush, aprobó una ley que sacó al VIH de la lista de enfermedades "de importancia para la salud pública" y que de hecho impedía que cualquier persona infectada con el virus que causa el sida pudiera ingresar en Estados Unidos.

La decisión fue adoptada en el marco de un nuevo programa que triplica en cinco años el esfuerzo financiero de Estados Unidos para la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria. Pero la ley no fue implementada por el Departamento de Salud de Estados Unidos, que regula a las autoridades de inmigración en algunas instancias.

"El Congreso y el presidente Bush se comprometieron en este camino el año pasado y deben ser felicitados. Nosotros terminamos el trabajo", declaró el viernes Obama. El mandatario afirmó también que la batalla contra el sida estaba "lejos de haber terminado".

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