Libertadores del gol.

Federico González y Darío Gandín, autores de los últimos gritos en la Doble Visera, se ilusionan con bautizar la red en el renovado estadio. De rivales a compañeros...
Allá por 2006, el telón caía sobre la Doble Visera en busca de la modernidad. Federico González, por entonces una promesa del club, se estaba quedando con el honor de ser el último jugador en meter un gol en la vieja cancha de Independiente. Pero en escena apareció Darío Gandín, por entonces en Gimnasia de Jujuy, y le amargó la fiesta al Rojo, a los hinchas y hasta al propio delantero de las Inferiores... Dos años y medio después, y por cuestiones del destino, comparten la pretemporada en Necochea. Uno vuelve de dos años de excursión por Ferro; y el otro, que al final terminó siendo un Diablito, intentará dar vuelta la página, y mostrarse como el que dice que es, desde su posición. Olé los reunió para hablar de lo que viene y, también, de las posibilidades que tienen de estrenar la red del Libertadores de América el próximo Apertura. El tema es, ¿quién gritará el primero?

La posta la toma Gandín: "La gente me insultaba un poquito cuando metí el último gol. Cuando llegué al club me lo recordaron, pero también me decían que tenía que hacer el que abriera la cancha nueva... Aunque Fede tiene más chances que yo. Porque es el que debe estar ahí, en el área. Yo estoy jugando más retrasado...". Y González lo mira, con esa sonrisa que delata que está soñando despierto: "Estaría lindo".

Sabían quién era uno y quién el otro pero recién en esta pretemporada se saludaron por primera vez. Ahora tienen en claro lo que quieren, y van por más. "Me siento mucho más cómodo en esta posición. Es donde jugué siempre. Es el Chipi de Colón, el de Rafela, el de Jujuy... Nunca fui nueve de área, más allá de que en el torneo pasado lo hice por una necesidad del equipo", explica Gandín sus ganas. "Yo estoy contento por haber vuelto y trataré de aprovechar la oportunidad para demostrar que puedo jugar acá", tira Federico, quien tuvo su primera pretemporada con Julio Falcioni y jugó más en la Primera de Ferro que en la del Rojo: "A los chicos, nos sirve irnos para agarrar más confianza. Eso logré yo. Y se nota más cuando volvés a tu club: te dan muchas ganas de quedarte y hacer las cosas bien", agrega con toda la ilusión.

Independiente busca un referente de área, y mientras Gallego evalúa a los 9 del club, González se despachó con tres goles ante el Rojo de Lobería. Gandín, en tanto, se mueve unos metros más atrás, como un doble enlace, primero con Montenegro, y ahora mete dupla con Patricio Rodríguez. "Tengo que cambiar mi imagen. Siempre fui sincero: no tuve el rendimiento que se esperaba. Y soy el primero en darme cuenta. Me preparo y me mentalizo para eso, para llegar diez puntos al inicio del campeonato y demostrar que soy el Gandín que quieren y que puedo jugar con esta camiseta".

Se tienen fe. Y se suben a la moto motivacional del Tolo. "Su discurso te da más ganas de demostrar que estamos a la altura de lo que él quiere. Es uno de los técnicos que más está mirando para abajo y les da confianza a los chicos", cuenta González, y Gandín rescata: "Sus palabras contagian, porque es un tipo ganador. Cuando llegó dijo un par de cosas que nos tocaban y ahora queremos empezar a pagar la confianza que perdimos el semestre pasado".

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