Liberan a los CEO

En Francia, grupos de trabajadores de dos empresas secuestraron en las últimas 48 horas a los directores de sus compañías como forma de presionar para evitar despidos por la crisis o lograr mejores indemnizaciones.
Ayer fue el turno de los directivos de la autopartista Faurecia, que fueron retenidos en sus oficinas desde las seis de la tarde hora local hasta pasada la medianoche, cuando fueron liberados, según informaron los trabajadores a través de un comunicado sindical, a pesar de no haber alcanzado un acuerdo favorable. "No hemos obtenido ningún resultado", señaló Emmanuel Pioche, delegado sindical en la empresa. "Retomaremos las negociaciones el 28 de abril. Consideramos vital que el gobierno se interese por nuestro caso", agregó.

Los trabajadores, informó la Confederación Francesa de Trabajadores (CFDT), decidieron la medida como forma de protesta en contra de un plan anunciado por la empresa, que prevé el despido de un número no determinado de operarios. Entre los directivos retenidos en las instalaciones de la fábrica estuvieron tanto el director de la empresa como el gerente de Recursos Humanos, Jean François Loyau y Bruno Siret, respectivamente.

No obstante, luego de levantadas las negociaciones, los trabajadores señalaron a través de un comunicado que no había habido ningún secuestro, y que sólo habían estado discutiendo acerca de los despidos. "No hay ningún secuestro, nadie fue retenido por la fuerza. Estuvimos negociando con la patronal", señaló el texto.

A comienzos de esta semana, la acción de los trabajadores se dio en la sede de la fabricante inglesa de pegamentos Scapa, en la localidad de Bellegarde-sur-Valserine, en el este de Francia. Bajo la consigna de "Queremos indemnizaciones justas", un grupo de 60 trabajadores retuvo a los dirigentes de la empresa desde la tarde del martes hasta entrado el día siguiente.

En este caso, las negociaciones fueron exitosas para los trabajadores, luego de que los directivos aceptaran aumentar 2,25 millones de dólares el monto de un paquete destinado a pagar las indemnizaciones por despido, desde una suma inicial que era la mitad. "Nosotros los retuvimos, pero ellos comieron bien", declaró el representante del sindicato CGT Christophe Bougret. "Este es el único método posible, si uno tiene ante sí a gente que no quiere negociar. La estrategia vale la pena, pero hay que saber cuándo parar", subrayó.

El martes de esta semana, el diario francés Le Parisien publicó una encuesta según la cual uno de cada dos franceses dijo comprender las acciones de los trabajadores como una medida desesperada en defensa de sus puestos de trabajo.

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