Las leyes del mercado en contra de la gripe A

Son un elemento preventivo cada vez más solicitado y caro.Además, en muchas farmacias se agotó.La picardía criolla ya le encontró la vuelta para reutilizarlos. Se supo que son mejores los de uso industrial.
Hasta antes de la pandemia de gripe A, los barbijos eran un elemento de uso prácticamente intrahospitalario, además indicado en pacientes inmunosuprimidos, como trasplantados y en tratamiento oncológico, entre otros. Su precio promedio al público en las farmacias fluctuaba entre los $ 0,20 y los $ 0,70 la unidad.

Hoy, con la amenaza de la nueva influenza y las campañas masivas para prevenirla, la gente se volcó a las farmacias. Así, a la par que se agotaron, subieron de precio, y de manera exagerada, con diferencias de hasta un 500% en algunos casos.

Es lo que arrojó un relevamiento de ayer de El Tribuno

, realizado en farmacias comerciales y de las obras sociales IPS y OSECAC (empleados de comercio).

De altísima demanda

En las farmacias comerciales la encuesta determinó que en la mayoría la existencia de barbijos para la venta se agotó entre el viernes y sábado pasado.

"Hemos estado vendiendo un promedio de superior a las 300 unidades por día. La mayoría lleva entre 2 a 10 y hay quienes compran por caja, que trae 50 unidades", resumió la farmacéutica Nancy Guerrero, de "Nivel", que funciona dentro de la terminal de ómnibus. Aquí quedaba ayer escasa provisión y de un sólo tipo. En tanto que al frente, en "La Terminal", estaba todo agotado.

Tampoco quedaba existencia en la "San Francisco II", ubicada en la esquina del hospital San Bernardo. "De cada 10 personas que entran, entre 2 a 5 vienen por barbijos", observó Gabriel Martelli.

En tanto que Elina de Sánchez, de "El Cabildo", en Belgrano y 25 de Mayo, resaltó que además de barbijos tampoco tenían ya para la venta geles de alcohol.

Carlos Guiñazú, de "La Nueva España", comentó "no nos quedaron barbijos. Costaban $2 y $3, y los que nos están llegando son para vender a $5".

Farmacias sociales

El IPS no tiene estos productos a disposición de sus afiliados en la farmacia propia. El acceso es únicamente a través de las farmacias comerciales, sin descuento.

Según se recordó, con la descentralización que dispuso la anterior gestión de la obra social provincial, la farmacia propia (en Belgrano 940) sólo provee medicación para internados, sin cargo. Las recetas para pacientes ambulatorios las atienden las farmacias comerciales, con un 40% de descuento. Beneficio este último que por convenio no incluye descartables (el barbijo lo es) ni productos de venta libre (como alcohol).

Por otro lado, la Farmacia Social OSECAC, de la Obra Social del Sindicato de Empleados de Comercio, en España 1080, fue el único lugar donde había en existencia barbijos y geles de alcohol. Aunque ya de poca variedad o marcas, de acuerdo a lo que exhibió desde las estanterías la administradora, Isabel Camacho. Esta empleada resaltó que allí se atendía público general y que los afiliados gozaban de un 20% de descuentos sobre los precios de lista.

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