Levigna, fuera de carrera, se puso muy duro con Mouillerón y Bracciale por la maniobra

El candidato a diputado le bajó el pulgar en la lista del peronismo disidente. Y el médico, que lo había impulsado, lo desairó completamente.

En el cierre de listas más confuso, desprolijo y afiebrado de la historia reciente, el peronismo disidente mostró en Tandil todos los vicios de la política que sus dirigentes dicen pretender desterrar.

La incertidumbre en cuanto a la conformación de la nómina legislativa se mantenía ayer, mientras sobraban los pases de factura.

Uno de los primeros vetados en el armado fue el ex concejal y ex candidato a intendente, Javier Levigna, al que Mario Bracciale le había ofrecido el primer lugar en la nómina.

Anoche, desde La Plata, Levigna no se guardó nada. Repitió aquello de que "no mata" por ser concejal, pero se dijo dolorido por "las formas" en que trataron su caso.

-Me imagino que tiene cosas atragantadas...

-¡Qué le puedo decir! Por ahí no me gusta ser muy crítico, porque van a pensar que uno está dolido.

-Que lo piensen. En definitiva es así...

-Bueno, por un lado digo que siguen existiendo en la política vicios que no debieran existir, y que uno quisiera que se destierren, como el veto, el juzgamiento entre las personas, el no cumplimiento de la palabra.

-Lo dice por Roberto Mouillerón y Mario Bracciale.

-Yo ya se lo expliqué en la nota (La Entrevista Semanal, domingo 3 de mayo). A mí me vinieron a buscar, me hicieron hablar en el trabajo... Así que creo que las formas van a terminar repercutiendo el 28 de junio, creo que no son las mejores y crean confusión.

-En la nota de referencia también había dicho que ‘no mataba’ por ser concejal...

-Sí, que quede claro, lo reitero, yo no mato a nadie por ser concejal, y tampoco fui a buscar nada.

Mouillerón, "un semidiós"

Levigna recurrió a la ironía para mostrar su estado de ánimo. "Por suerte el peronista imprescindible de Tandil va a volver a estar en el ruedo. Yo creo que se para el país si Mouillerón no está en algún lado. Debe ser una persona sumamente importante, semidiós casi, porque nunca jamás queda afuera de ningún lado. Me parece bárbaro, el peronismo de Tandil seguirá de esa manera".

-Y sobre las listas, ¿qué piensa?

-Que hay listas interesantes. Leí el diario de hoy y hay una variedad interesante para votar.

-¿Sigue con las ironías?

-No, no, creo que más allá de lo personal, de lo que me tocó vivir, hay una oferta electoral muy interesante, con todos los protagonistas en la cancha. Se lo digo de verdad, siempre recalcando la necesidad de que haya diversidad de opiniones en el Legislativo local. Marcos Nicolini es un buen candidato, Néstor Auza va a captar votos, no voy a negar la calidad de dirigente de Mario Bracciale, más allá de que conmigo se equivocó.

-¿Qué le pasó con Bracciale?

-Mire, yo lo acompañé para intendente (en 2003), y después no dije que era el peor de la escuela. Pero, en ésta, conmigo se equivocó. Ahora, no voy a desmerecerlo como dirigente. Me tocó vivir una jodida, y me la banco, como se la han bancado todos. Pero no son los mejores caminos en la política.

-Ahora vuelvo a Mouillerón. Parece que no se cerraron las heridas de 2003...

-Yo digo que algún día quiero debatir con Roberto, si quieren, mano a mano y por televisión. El porqué hay que estar siempre, eso hay que debatir. A mí no me consta que él me haya bajado de la lista, ni tampoco me interesa, pero sí sería doloroso que haya sido así. Porque a mí, que me baje la gente, como la última vez, que me bajaron los ciudadanos de Tandil, que no me votaron, pero no un dirigente. Encima, alguien que independientemente del color político que mande, siempre está. No coincido con sus formas y con esto de estar siempre. Sería bueno que se exponga ante la sociedad, que lo elija la gente o el afiliado. Pero siempre aparece la superestructura, y si no es diputado es ministro, y si no es ministro es diputado provincial. Y si no, y si no... creo que hay otros valores en el peronismo para ocupar esos lugares. Y si no que me digan: ‘Es único, el mejor del mundo, lo más grande que hay, irremplazable e imprescindible’. Aunque no creo que sea así. Esto no es una cuestión personal, lo digo desde la forma de hacer política. No es bueno para Tandil ni para el peronismo.

-Y ahora, ¿qué ocurrirá con usted en la política?

-Habrá que esperar, que votar, que militar. Y si surge otra oportunidad, habrá que evaluarla. Y si no, quizá no sea el tiempo de uno.

El dolor de ya no ser

-Disculpe la insistencia, pero más allá de lo que dijo de Mouillerón, me parece que le dolió más lo de Bracciale...

-Es doloroso, porque yo estaba muy tranquilo con mi trabajo y con mi gente. Vinieron a mi casa a hacerme el ofrecimiento, se mostraron congratulados, y después nunca más escuché el teléfono. Eso es lo que duele, no el no ser candidato, si no las formas.

-Usted que lo conoce bien, ¿qué cree que le sucedió?

-Creo que Mario no se tendría que haber sentado solo a negociar en una mesa como ésa, en la que se juegan muchas cosas. Creo que debió recurrir a alguna ayuda. El siempre manifestó hasta públicamente que no quería ser concejal, y ahora termina en esto. Me parece que en primera instancia lo madrugaron y después tuvo una reacción para no entregar todo. Le torcieron el brazo y después reaccionó para no dejar el espacio de (Francisco) De Narváez vacante. Son cosas que pasan, y debemos estar preparados.

-En el PJ pasó algo parecido.

-Pero me parece que salieron más ordenados. Creo que Raúl Escudero debe haber tenido un trago amargo, pero me da la sensación que salieron más ordenados. Adentro habrán tenido las discusiones que tenían que tener, pero cuando la lista se publicó, quedó.

-La última, ¿por quién va a votar el 28 de junio?

-El voto es secreto, pero le voy a dar una pista: Voy a cortar la boleta, y en una de las boletas que ponga voy a hacer por lo menos dos tachas...

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