Se levantó el paro de los petroleros en Santa Cruz

Tras la intervención directa de los ministros Julio De Vido y Carlos Tomada, todas las compañías p etroleras aceptaron pagar los 19 días caídos a los trabajadores santacruceños, más el aumento del 20 por ciento al sueldo básico e incrementos de adicionales. Para el gremio se trató de una "victoria". Hubo caravanas en Caleta, Truncado, Las Heras y Río Gallegos.
Los operarios de producción que cumplen guardias mínimas volvieron ayer a los yacimientos a las 20, mientras que hoy a las 8 se empezarán a movilizar los equipos de torre en toda Santa Cruz. El paro se levantó a las 18, antes de una "caravana triunfal" desde la ruta nacional 3 hasta el monumento al obrero petrolero en esta ciudad.

La resolución del conflicto petrolero de Santa Cruz salió con fórceps, en virtud de la imposición de un acta acuerdo del Ministerio de Trabajo de la Nación hacia las operadoras y al Sindicato de Petroleros Privados de esta provincia.

Cerca de las 15:30, en Buenos Aires los representantes de las compañías que tienen yacimientos en este territorio -YPF, Pan American Energy, Oxy, Chevron, Petrobras y Enap-Sipetrol- pusieron su rúbrica al lado de las de Héctor Segovia (secretario general del gremio) y otros miembros de la Comisión Directiva, como Diógenes Padilla, Jaime Medina, Ricardo Garrido y Sergio Torres.

Minutos después, en el piquete de la ruta nacional 3 del ingreso norte a esta ciudad, algo se iba sabiendo de boca en boca entre los grupos de petroleros desperdigados bajo toldos de plástico o pequeños árboles, jugando a las cartas, empinando botellas de plástico con bebidas y riéndose bajo la pertinaz llovizna. Había alegría y sabor a triunfo. Esperaban a los voceros sindicales para resolver en asamblea el levantamiento de la huelga.

La reunión masiva se realizó a las 17:30. "Esta lucha la ganamos gracias a ustedes, los compañeros de toda la provincia que no claudicaron jamás cuando el reclamo fue justo", dijo el secretario gremial de Acción Social, Marcelo Salguero. "Se cumplió lo que Dios quiso", expresó.

ALEGRIA DEL CHACO

"Nos pagarán los 19 días caídos en forma normal y se anulan las intimaciones de despidos, varón", contó Segovia a un cronista de este diario, con chispeante tonada chaqueña. "Lo único en que hemos cedido es en pagar los 350 mil pesos de multa (por haber realizado un paro a pesar de la conciliación obligatoria), pero de eso se hará cargo el Sindicato", agregó.

Voceros de YPF afirmaron que la operadora fue "obligada (por la cartera laboral) a reconocer los días no trabajados". Eso revela que la compañía hispano-argentina se negaba hasta último momento a hacerlo.

En cuanto a lo demás, quedó como ya había sido pactado la semana pasada: un aumento del 20 por ciento al sueldo básico y el incremento de varios adicionales no remunerativos. Esto llevará el incremento total al 24,5 por ciento, una cifra peticionada por el gremio desde que comenzó el conflicto, el 7 de agosto.

La resolución del conflicto pudo encaminarse cuando el lunes el propio ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, tomó cartas en el asunto. El funcionario nacional se reunió con Segovia y luego se contactó con los representantes de las operadoras.

Después dio instrucciones a su viceministro, Roberto Baratta, y la discusión se trasladó al edificio del Ministerio de Trabajo, donde continuaron mediando la viceministro laboral, Noemí Rial; el secretario privado de De Vido, Armando Omar Melo, y el secretario de Trabajo de Santa Cruz, Raúl Santibáñez.

ALIVIO

No sólo estaban los petroleros con ánimos festivos, sino que en la Casa de Gobierno de Santa Cruz el propio gobernador Daniel Peralta respiró con alivio.

En las asambleas se decidió levantar los piquetes de Caleta, en el acceso al yacimiento de Los Perales cerca de Las Heras, y finalizar la toma de la planta de almacenamiento de Punta Loyola, a 40 km de Río Gallegos.

Pero para concederles algo a las compañías, el expediente firmado también obliga al Sindicato a que, en caso de producirse en el futuro una medida de acción directa, tendrá que garantizar "la permanencia de dotaciones mínimas para asegurar la normal provisión y producción de hidrocarburos; la continuidad de los equipos de perforación, terminación y reparación cuya interrupción signifique un daño en las operaciones respectivas; y la libre circulación por las vías de acceso a los yacimientos".

Asimismo, el gremio se obliga a que durante futuras huelgas no tenga derecho a reclamar ítems salariales como paz social, y que a los trabajadores que adhieran no se les paguen conceptos como viandas, ayuda alimentaria y horas de viaje.

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