*Los K no levantan cabeza ante Brillo y Quiroga

Este miércoles estará en la capital neuquina el último de los visitantes estelares del gobierno nacional, el ministro Aníbal Fernández. Brillo cerró su gira provincial en Zapala, en un acto donde estuvo el gobernador Sapag. Quiroga apuesta a un cierre capitalino, en el Parque Central, el jueves.
Uno de los hombres con mayor protagonismo en la política nacional argentina del último lustro, Aníbal Fernández, estará este miércoles en Neuquén, para participar del final de una deslucida campaña electoral del kirchnerismo en la provincia.

Fernández, un verdadero sobreviviente del Gabinete nacional, que integra desde 2003, estará junto a los candidatos Ramón Rioseco, Beatriz Gentile y Ariel Kogan, en una conferencia de prensa programada para las 16,30; y después ofrecerá "una charla" nada menos que en el auditorio del Museo Nacional de Bellas Artes, a las 19.

Se completa así un desfile de importantes funcionarios nacionales por la capital neuquina, vinculado estrechamente a la campaña electoral, cumpliendo una agenda diseñada por el secretario general de la Presidencia Oscar Parrilli.

Nadie ha podido medir la influencia del desfile estelar en la voluntad del electorado. La sensación general es que la campaña electoral fluyó en Neuquén con una naturalidad tan liviana como indiferente: no ha habido pasión, ni entusiasmo, entre los ciudadanos, y en este contexto las encuestas no han percibido grandes cambios sobre el posicionamiento marcado inicialmente: una polarización entre el radical Horacio Quiroga y el emepenista José Brillo.

Es probable que sean estas fuerzas las que se queden con las bancas puestas en juego para Neuquén en la Cámara de Diputados. Y que el resto compita por el ingrato rol de imponerse de manera subalterna, pensando en futuras elecciones, de las que la más próxima es la de concejales en la capital, el 23 de agosto.

Después de la ronda de fotos con Aníbal Fernández, al candidato principal del Frente para la Victoria, el intendente de Cutral Co Ramón Rioseco, le queda un cierre de campaña, el jueves, en su propia ciudad. Allí, desde hace un par de días está "internado" quien fuera su socio y ahora es su más feroz oponente en las preferencias del electorado de ese importante distrito político: el radical Eduardo Benítez.

Raúl Podestá, otro antiguo socio de esa cofradía de dirigentes del centro de la provincia, estará en estos últimos días rodeado de los ritos electorales de sus socios en la nueva aventura, los "neopolíticos" de UNE. Una presentación en el Teatro Español, con acompañamiento de grupos musicales, caravanas y otro encuentro en la carpa del Parque Central eran sus expresiones para el final de una campaña que a todos les pareció indudablemente corta.

Mientras, el candidato del MPN, José Brillo, cerraba campaña provincial esta noche del martes en Zapala, con un fuerte respaldo del aparato oficial del partido (el gobernador Jorge Sapag fue uno de los oradores), en un evidente intento de golpear fuerte en el último tramo de la recolección de voluntades que implica la elección del domingo. Igual, el jueves, Brillo cerrará en la capital neuquina, con un acto en el Club Barrio Nuevo.

Quiroga hará lo propio en el gimnasio del Parque Central, opción que se tomó después que el miedo (bastante irracional) a la Gripe A descartara el uso del gimnasio de la Escuela 2, cerrada precisamente por efecto de la prevención de la pandemia.

Finalmente, dentro de la grilla de candidatos que aspira a recolectar la suficiente cantidad de votos como para no desaparecer de la escena política, Jesús Escobar prefirió acentuar su campaña nacionalizadota del petróleo, amparada ahora en candidatos con buena estrella para el domingo, como Pino Solanas en la Capital Federal. Escobar protagonizará un "banderazo" frente a las oficinas de la empresa YPF.

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