Letras de molde contra los K

El diario que encabeza el multimedios más importante del país desató una artillería de títulos contra el Gobierno. Apunta a Néstor, Cristina y De Vido, principalmente.
A medida que se acercaba la decisión del gobierno nacional de acordar con la AFA la televisación del fútbol y que ingresara en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de servicios audiovisuales, Clarín reforzó su mirada negativa sobre los Kirchner. El martes 11 de agosto abría su portada con "Profesores de la UBA rechazan dar apoyo a este INDEC". El miércoles, a diferencia de sus colegas, Clarín corrió a un costado el golpe de la AFA contra el multimedios y prefirió jerarquizar un comunicado de la CGT en el que "marca distancias con la Casa Rosada" por el "tarifazo". Ningún otro diario abordó ese tema desde la perspectiva de Clarín. En la página 10, el jefe periodístico del diario, Ricardo Kirschbaum, siembra sospechas sobre quiénes se favorecen con los acuerdos comerciales bilaterales entre la Argentina y Venezuela y, más adelante, con Eduardo Van der Kooy, cierra un extenso texto planteando que el episodio de las supuestas escuchas a Alberto Fernández "podría estar señalando el indigno ocaso de un ciclo político".

El jueves presentó "Tarifazo: el Gobierno tuvo que retroceder". Según el sitio Diario sobre Diarios, que sirve de base para este informe, el 6 de agosto Clarín publicó por primera vez la palabra tarifazo en los últimos seis años. Dato curioso: las siete cartas de lectores que publicó ayer Clarín están en contra de la decisión de la AFA de rescindir el contrato de televisación.

El viernes: "Fracasó el diálogo con el Gobierno, aseguró la UCR". En una nota de opinión, Kirschbaum indica que implica el "final para un pasatiempo" del Ejecutivo. El domingo 16, abrió con "Cobos avala que se investiguen bienes de los Kirchner".

El lunes último, dedicó tres páginas a la "tensión" entre "campo y Gobierno" y subrayó que el gobernador Daniel Scioli "promete ser ‘solidario’ con el pedido de los intendentes" y, así, se "diferenciaría, esta vez, de Cristina Kirchner".

El martes aseguró en tapa que "El Gobierno oculta hace un año datos clave para el campo" y para su edición del domingo eligió como título principal "Escaso avance del plan de seguridad que lanzó Cristina".

El miércoles 26, Van der Kooy cuestiona la "mano dura de los Kirchner", quienes "quieren aprovechar los 90 días de mayoría parlamentaria que les restan para avanzar todo lo que puedan". En la página dos, el editor general adjunto de Clarín, Ricardo Roa, aseguró: "No es la prensa sino la realidad la que pone en aprietos al Gobierno. Los K son prensafóbicos: no toleran el escrutinio periodístico, impugnan el disenso, descalifican toda apreciación no coincidente ni obsecuente". Y concluyó: "Este gobierno ha resuelto colonizar el espacio de la información y tutelarlo para que nadie lo controle. Ese autoritarismo no es una batalla contra una empresa sino una agresión para toda la sociedad".

El viernes destinó su portada al proyecto oficial para acabar con la Ley de Radiodifusión de la dictadura. "Presentan la ley para controlar a los medios", y alertó que el Ejecutivo "quiere avanzar sobre la prensa independiente". Además, expuso el "mensaje" de la directora Ernestina Herrera de Noble ("Ningún apriete torcerá nuestro compromiso con la sociedad); indicó el "Unánime rechazo de la oposición"; alertó sobre "Nuevos ataques contra oficinas del Grupo Clarín", y planteó que "Lo que molesta es la impotencia para controlar y manipular a los medios". La guerra, como diría Cristina, está escrita en letras de molde.

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