Lento regreso a la normalidad

Trastrabillando y con los magullones a flor de piel, producto de 345 días de parálisis casi total, el Concejo Municipal parece encaminarse lentamente hacia la normalidad institucional.
Esa senda que los lleva a responder a las demandas de los resistencianos y solucionar sus problemas; la misma que perdieron desde el 23 de julio del año pasado.

Como ya se ha señalado, el daño está hecho y todo lo que pueda plantearse deberá hacerse desde este momento a futuro, ninguno de los perjuicios que la inacción de legislativo capitalino (impulsada primero por la Alianza y luego por el tándem PJ-ARI), podrán ser reparados de un momento a otro.

Requerirán de un elevado compromiso y pondrán a prueba la capacidad de diálogo y consenso hacia adentro del Concejo, característica esta que brillo por su ausencia.

El ingreso de Martina podría marcar el camino hacia la normalidad, pero en este último año el Legislativo resistenciano se empeñó en desbaratar las suposiciones y supeditar todo a los caprichos políticos de turno.

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