Leishmaniasis: una enfermedad incurable que acecha cada vez más a la provincia

Estos últimos días el norte del país fue noticia permanente por los casos detectados de Leishmaniasis, una enfermedad grave producida por un parásito microscópico que afecta tanto a personas como perros. Misiones, Corrientes y Chaco ya confirmaron que existen pacientes contagiados y Formosa lanzó una campaña agresiva en tres puntos claves.
El alerta en la región lo dio Misiones a finales del año pasado, cuando en el último trimestre tomó estado público el deceso de tres personas como consecuencia de contraer la enfermedad. Corrientes también entró en la agenda sanitaria por este mismo tema en un lapso menor a dos meses.

Sólo en las últimas dos semanas organismos sanitarios confirmaron tres nuevos casos detectados en un hombre, una mujer embarazada y un bebé, por lo que el Concejo Deliberante correntino declaró a la ciudad en Emergencia Sanitaria por un año, autorizando a la Dirección de Zoonosis a utilizar el sacrificio de animales infectados como medida para prevenir el avance de esa y otras enfermedades.

En Formosa las acciones preventivas de enfermedades vectoriales se activaron en tres puntos clave: la capital, Clorinda e Ingeniero Juárez. De esta forma las localidades con mayor flujo de intercambio de personas que entran y salen de la provincia tomaron las precauciones del caso, porque ante la detección de la enfermedad es poco lo que puede hacer el infectado.

El panorama de la situación en la provincia lo describió el docente universitario Darío Ozuna, quien sostuvo que “la leishmaniasis ya está instalada en América y esta llegada de la leishmaniasis visceral que tiene relación con nosotros parte de un proceso de desarrollo endémico que se ha venido dando, sobre todo en el Paraguay y más en Asunción”.

Descripción de la enfermedad

La Leishmaniasis se transmite por la picadura de un mosquito llamado Flebotomo que es el vector, y puede contagiar a otros animales y a humanos. En la ciudad de Clorinda ya se encontró la presencia del mosquito, por eso se trabaja sin pausa para evitar que existan casos en seres humanos ya que es una enfermedad muy grave sobre todo para los niños.

La médica veterinaria Hilda Morel explicó que “la leishmaniasis es una enfermedad infecto contagiosa, que es transmitida a través de un parásito llamado la leishmania especie, donde el perro es un reservorio de la enfermedad.

El perro transmite al hombre en forma indirecta la enfermedad”.Remarcó que “es una enfermedad parasitaria, no es un virus, ni una bacteria. Se encuentra en la sangre y debido a eso tiene acceso a todos los órganos; puede afectar al hígado, sistema digestivo, articulaciones y sobre todo la piel. Siempre se lo confunde con una sarna que no se cura”.

Esta enfermedad puede atacar a perros de raza también y en muchos casos un can aparentemente sano puede estar enfermo, por eso es necesario efectuar el análisis. Pero en muchos casos, los perros presentan los siguientes síntomas: a) Caída del pelo sin picazón, ulceras en la piel, fiebre y decaimiento, hemorragia nasal, uñas anormalmente largas y quebradizas, enflaquecimiento.

En las personas los síntomas son: fiebre de más de 15 días, pérdida de apetito, pérdida de peso, palidez, tos seca, aumento del tamaño del abdomen (hígado y bazo).

No hay cura para esta enfermedad

Según se desprende del último congreso nacional de zoonosis realizado en Posadas (Misiones), no existe una vacuna para contrarrestar la enfermedad y el único país que intenta buscarla es Brasil, donde un laboratorio lo sacó a ensayo pero todavía no consiguieron resultados positivos.

Lo dramático de la situación, hasta hace poco desconocida para muchos, es que una persona contagiada de leishmaniasis no tiene cura en el tiempo y sólo se la puede tratar para minimizar sus efectos.

Los mosquito transmisores son de dos géneros que existen en Formosa y que ya fueron estudiados: el Flebótomo especie y la Lutzomyia longipalpis. Son parientes de los jejenes, de ese tamaño y no es un mosquito, es una mosquita que pica de noche.

Según los especialistas, el horario de mayor peligro para las personas es entre las 21 y la 01 de la mañana porque ese es el horario donde más se alimenta. Esta mosquita es difícil de detectar porque mide menos de dos milímetros y no ponen huevos en agua, como el dengue, sino que pone en los huecos de los árboles, en huecos de murallas, cuando se caen las hojas y se juntan y queda eso tirado, ahí ponen huevos.

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