La Legislatura no puede revisar sentencias

La Corte Suprema ordenó la restitución en el cargo de la camarista penal Freidenberg, que había sido destituida en enero de 2006. El criterio de la mayoría es que los legisladores sólo discreparon con la forma en que la jueza había interpretado una ley .
Alicia Freidenberg volverá a desempeñarse como vocal de la sala VI de la Cámara Penal, cargo del que había sido destituida, mediante juicio político, el 13 de enero de 2006. En un pronunciamiento de trascendencia institucional, la Corte Suprema de Justicia de la Provincia concluyó que el Tribunal de la Legislatura ha afectado la garantía constitucional de inamovilidad de la que gozaba la magistrada. Esto, en la medida en que su remoción fue dispuesta por discrepancias con la forma en que Freidenberg había interpretado la Ley 24.660, que regula la ejecución de las penas privativas de libertad. En otras palabras, la Corte objetó que se haya transgredido el principio de que los jueces no pueden ser removidos por el contenido de sus sentencias o decisiones.

El fallo no fue adoptado de forma unánime. La mayoría, compuesta por Claudia Sbdar, Salvador Ruiz, Horacio Castellanos y Carlos Giovanniello (los tres últimos, camaristas en lo contencioso administrativo, debieron integrar la Corte por excusaciones de otros vocales), se pronunció a favor de que se hiciera lugar a la acción de amparo interpuesta por Freidenberg. En minoría quedó el presidente de la Corte, Antonio Estofán, que sostuvo la doctrina tradicional de que la remoción de un magistrado constituye un juicio de discreción política que sólo es revisable en la medida en que se haya violado el derecho de defensa del acusado, lo que, según su criterio, no sucedió en desmedro de Freidenberg.

El argumento de la decisión del Tribunal de la Legislatura (22 de cuyos 27 miembros votaron por la destitución de Freidenberg) había sido la supuesta negligencia de la magistrada en el otorgamiento de diez permisos de salida a Julio Alberto Tolosa, condenado a prisión perpetua por el asesinato del remisero Luis Cisterna. Durante una de esas salidas, en agosto de 2005, Tolosa se fugó, aunque posteriormente fue capturado, en febrero de 2006.

Mera disconformidad

A partir del voto elaborado por Sbdar, la mayoría de la Corte no dudó en objetar que los legisladores destituyeran a Freidenberg por "una mera disconformidad" con sus decisiones, "aun cuando se estimara que lo resuelto podía ocasionar daño a la sociedad". "La discrecionalidad de las apreciaciones políticas (sobre la conducta de un juez), reconocida al Tribunal de la Legislatura, no autoriza a convalidar el desplazamiento de un magistrado por el contenido de sus pronunciamiento, cuando la crítica se asienta en la interpretación de la ley aplicada", esgrimieron.

LA GACETA ayer se comunicó con Freidenberg, pero esta se excusó de formular declaraciones hasta que no sea notificada formalmente de la sentencia, que no establece un término para que se efectivice su restitución en el cargo. Ahora habrá que esperar a ver si la Provincia (la parte demandada) recurre el fallo.

Comentá la nota