La Legislatura porteña, lejos de incidir en la vida cotidiana

En lo que va del año privilegió temas políticos e institucionales
El 80 por ciento de los proyectos aprobados por los diputados porteños durante el actual período legislativo no tienen ninguna vinculación con la vida cotidiana de los vecinos de la ciudad; es decir, no tienen incidencia sobre sus actividades particulares, sobre la organización y la economía de la sociedad, el ambiente o el mejoramiento de la calidad de vida.

Desde el 1° de marzo hasta la semana pasada, según información suministrada por la vicepresidencia 1a. de la Legislatura porteña, se sancionaron 640 iniciativas, de las cuales sólo 127 fijaron, en menor o mayor medida, nuevas reglas de juego para el Estado o la gente. Se trata del 20% del total de lo tratado en el recinto por el cuerpo deliberativo.

El resto son 259 resoluciones y 254 declaraciones.

Entre las primeras sobresalen los pedidos de informes al Poder Ejecutivo sobre los más variados aspectos de la gestión, que el gobierno porteño debe responder en el término de 10 días. Este circuito administrativo de control de un poder sobre otro no incide sobre la vida en la ciudad.

Las declaraciones, por su parte, suelen tener un contenido ligado a lo institucional e, incluso, a lo político. Entre otras, la Legislatura emite declaraciones de interés cultural, científico y educativo para ciertos acontecimientos de esas índoles, a pedido de los organizadores. También declara su "preocupación" ante determinado acontecimiento o su "repudio" a una circunstancia, que no siempre guardan una relación estricta con la Capital, como puede ser un hecho de violencia en otra provincia.

Son ejemplo de declaraciones sin correlato en la vida cotidiana vecinal la N° 124/2009, aprobada el 28 de mayo, con el siguiente texto: "La Legislatura de la ciudad vería con agrado que en las escuelas públicas de enseñanza media de gestión estatal y privada se incorporara, en el año y materia que determine el Ministerio de Educación, el desarrollo de la temática vigorexia", y la N° 110/2009, aprobada en abril, que reza: "La Legislatura de la ciudad manifiesta su solidaridad a la colectividad armenia de la Argentina y a todo su pueblo, al cumplirse este 24 de abril de 2009 el 94º aniversario del Genocidio armenio"

Como se dijo, el 80% de la producción legislativa desde el 1° de marzo fue dedicada a resoluciones y declaraciones. Y, del 20% de leyes restantes, los propios diputados admiten que sólo unas 10 o 15 constituyen leyes con impacto concreto en la realidad. Son aproximadamente el 2% de las 640 normas aprobadas durante las 15 sesiones legislativas que hubo este año.

Entre ellas figuran la expropiación del ex Padelai para convertir en un centro cultural los terrenos que durante muchos años estuvieron usurpados y hoy permanecen ociosos; varias modificaciones del Código de Tránsito porteño para endurecer las sanciones a los infractores, la creación del sistema de estacionamientos vecinales y del sistema de playas disuasorias; la regularización de la obra social de la ciudad de Buenos Aires, la prórroga de la prohibición de ingresar ganado en pie en la Capital y la creación de un programa de asistencia al celíaco.

A este puñado de leyes con incidencia sobre la actividad cívica, comercial y empresarial, la semana pasada -en la que, iniciada la segunda mitad del año, fue una de las sesiones más prolíficas de la Legislatura- los diputados sumaron la obligación de instalar botones antipánico en plazas porteñas, la regulación de los servicios de delivery y cadetería, y el permiso para la colocación de marquesinas.

Los magros resultados obtenidos durante la primera mitad de año legislativo (va de marzo a marzo) sin duda obedecen al relajamiento de la actividad parlamentaria por la campaña electoral que entretuvo y enfrentó a la dirigencia política del distrito hasta el 28 de junio y, luego, a la restricción de actividades provocada por la epidemia de gripe H1N1.

En ese sentido, durante las 11 sesiones celebradas entre el 1° de marzo y el 2 de julio, 31 de los 60 diputados, o sea, la mitad, faltaron al menos una vez (de lo que se informa por separado), probablemente convocados por alguna actividad proselitista.

En lo que resta del año, los diputados tienen previsto sancionar otro puñado de leyes que organizan la administración gubernamental y la convivencia de los ciudadanos: la venta de los terrenos de la zona de Catalinas para invertir el dinero obtenido en infraestructura escolar (segunda lectura); la reforma judicial y el nuevo pliego de recolección de basura, pendiente desde hace meses por falta de acuerdo.

Qué dicen los legisladores

Sobre lo actuado durante la primera mitad del año, el vicepresidente 1° de la Legislatura, el macrista Diego Santilli, consideró: "Fue un semestre que calificaría como bueno, aunque no al nivel de la producción legislativa del año pasado. Y, para el segundo semestre, hay temas muy fuertes con tratamiento previsto".

Por su parte, el vicepresidente 2° del cuerpo, el peronista Juan Manuel Olmos, opinó que la Legislatura tendría "que tener alguna forma de establecer control de calidad sobre las normas que sanciona" y agregó: "No me asusta que la producción sea limitada, lo que importa es la calidad". Según Olmos, "la Legislatura podría proponer una agenda legislativa anual para fijar prioridades".

Desde la Coalición Cívica, el jefe de bloque, Sergio Abrevaya, pidió diferenciar declaraciones y resoluciones, ya que entre estas últimas "se encuentran los pedidos de informes, herramienta del control legislativo que, en muchos casos, constituyen la única manera de tener respuesta oficial sobre determinadas medidas" y expresó que "debe fortalecerse el trabajo en las comisiones".

Coincidió con la defensa de los pedidos de informes la diputada Silvia La Ruffa (ex Frente para la Victoria). "Es positivo que la Legislatura ejerza, además de su función legislativa, el control parlamentario del gobierno. Incluso, el exceso de producción legislativa puede conducir a la inflación normativa más allá de lo necesario. De todos modos, creo que en los últimos años la Legislatura aprobó leyes de fondo que afectaron a la población en general (como la ley antitabaco, el scoring , la educación sexual en las escuelas) o a determinados sectores geográficos."

Claves

* Leyes poco útiles . Los propios diputados admiten que sólo entre 10 y 15 normas sancionadas tienen impacto concreto en la realidad. Estas representan aproximadamente el 2% de las 640 normas aprobadas.

* Nada nuevo . En lo que va del año, los representantes de la ciudadanía en el Parlamento sancionaron 640 normas, pero de ellas sólo el 20% (127) fueron normas que, en menor o mayor medida, fijaron nuevas reglas de juego para el Estado o la sociedad civil.

* Numerosas faltas en el recinto . Durante las sesiones celebradas entre el 1° de marzo y el 2 de julio último, 31 de los 60 diputados, o sea, la mitad, faltaron al menos una vez, probablemente convocados por alguna actividad proselitista.

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