La Legislatura entrerriana busca frenar la invasión sojera en las islas

La Legislatura entrerriana busca frenar la invasión sojera en las islas
Victoria.— El fantasma de la sojización de las islas frente a Rosario y sus consecuencias ecológicas (tanto por la desnaturalización del humedal como por los efectos de los agroqímicos) promete disiparse: la Cámara de Diputados de Entre Ríos sancionó un proyecto de ley por el cual se prohíbe la actividad agrícola y la fumigación con agroquímicos en todas las islas fiscales o privadas sobre el río Paraná y sus adyacentes, ubicadas dentro la jurisdicción provincial. La iniciativa sería fundamental para frenar un proceso que ya comenzó: la invasión de la soja sobre las islas, ya invadidas por la ganadería y sometidas a permanentes quemas que han tenido a maltraer a los rosarinos.
El área comprende el delta entrerriano, desde la altura de ciudad de Diamante (frente a Puerto Gaboto en Santa Fe) hasta las islas del Ibicuy (frente a las provincia de Buenos Aires, pasando Baradero).

El proyecto, presentado originalmente en 2004 por el diputado provincial victoriense Carlos Almada, no tuvo eco en la Legislatura hasta este año, cuando explotó la polémica generada por la instalación en la isla Itapé, frente a Villa Constitución, de la firma chileno-holandesa Bema Agri BV que el año pasado construyó terraplenes para proteger sembrados y fumigó la zona.

Los emprendedores montaron kilómetros de terraplenes, plantaron distintos tipos de semillas y fumigaron unas 10 mil hectáreas sin un previo pedido de autorización.

Acciones legales. Tras el receso legislativo de verano y la confesión por parte de funcionarios provinciales de que no podían hacer nada, el Concejo de Victoria intimó al Ejecutivo municipal para que aplicara las ordenanzas que prohíben ese tipo de actividades en las islas de jurisdicción comunal. Incluso lo instó a iniciar acciones judiciales o recurrir a un amparo ambiental para detener las obras.

El pedido tuvo poco eco en la Intendencia, que sólo remitió una nota a Bema Agri BV pidiendo informes sobre su actividad. La misiva fue contestada por la firma con otra, en la que se habría justificado en un desconocimiento de las normas vigentes, entre otros fundamentos.

Mientras tanto, los concejales están a la espera de una reacción por parte del Ejecutivo para hacer cumplir las normas y producir el cese de la iniciativa, o seguramente será pasible de serias acusaciones como el incumplimiento de los deberes. De todas maneras y en caso que no prospere la gestión de los ediles y la Cámara alta provincial apruebe el proyecto de ley que restringe la actividad agrícola en las islas, "los holandeses", como los llaman los lugareños, no podrán continuar con su actividad una vez que la norma esté reglamentada.

Impacto. El impacto ecológico de las distintas actividades que desarrolla el hombre en las islas que se extienden frente a Rosario viene generando debates desde hace tiempo. La quema de pastizales tiene a mal traer todos los año a los santafesinos en general, y a los rosarinos en particular, por las molestias que ocasionan y por los efectos nocivos para la salud.

El fenómeno se emparenta directamente con la explotación ganadera indiscriminada en las islas, el que al mismo tiempo se genera por el boom de la soja y la necesidad de liberar tierras productivas para sembrarla.

No obstante, y como un alud que arrastra con todo, la soja también llegó a la isla, y con ella las fumigaciones.

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