Legisladores republicanos traban el rescate a las automotrices

Un influyente senador del Partido Republicano adelantó que votará en contra del plan por u$s 15.000 millones, que ya tiene el visto bueno de los demócratas y de la Casa Blanca
Las perspectivas de que el Congreso de Estados Unidos apruebe pronto un multimillonario rescate financiero para el golpeado sector automotor se frenaron ayer, luego de que un influyente senador republicano dejó en claro su rechazo a la iniciativa y dijo que votará en contra por considerarla una política lesiva para los contribuyentes.

“Votaría en contra de esta iniciativa aun si tuviera diez de las principales compañías automotrices en mi estado”, dijo el senador por Alabama Richard Shelby, el republicano de más alto rango en el Comité de Finanzas y uno de los más influyentes en su bloque. La incertidumbre en torno al plan provocó la caída de Wall Street (Ver F&M, página 2)

“Es erróneo, no va a funcionar”, dijo el legislador a la cadena MSNBC, insistiendo que los fondos considerados serán insuficientes. “Tenemos que ser cuidadosos. Esta será un adelanto de millones más que vendrán”, advirtió.

La Casa Blanca reconoció que lograr la aprobación de la propuesta será difícil, e insistió en que la asistencia no representa un rescate de Chrysler y General Motors, ni el desembolso automático de millones más.

Para conseguir eso, el presidente, George W. Bush ya mandó a emisarios para convencer a los legisladores.

“Lo que esta ley dice es que podrán tener un préstamo puente, pero después del 30 de abril, si no han tomado las decisiones para ser viables, su bancarrota será posible o ya no tendrán más dinero del gobierno federal”, dijo Keith Hennessey, asesor legal de la Casa Blanca y uno de los “enviados”, en una entrevista con la cadena Fox News. “Va a ser un reto difícil, pero esperamos convencerlos (a los legisladores)”, agregó.

El plan, por u$s 15.000 millones, consiguió ayer el visto bueno de los demócratas y de la Casa Blanca. Por eso, hasta anoche se calculaba que conseguiría media sanción sin problemas en la Cámara de Representantes (baja), donde el Partido Demócrata tiene mayoría cómoda. Pero el paso difícil era el Senado, donde la relación de fuerzas tras la vancante que dejó Barack Obama está 49 a 50.

La empresa Ford, la tercera que ha pedido un rescate, ha indicado que no necesita fondos inmediatos este año.

La propuesta que se discute incluye la designación de un “zar automotriz” que sería nombrado por el presidente Bush para supervisar la instrumentación de los cambios prometidos por los fabricantes de autos.

De igual forma impone estrictas condiciones a las automotrices, entre ellas reducir sus costos, reestructurar su deuda y lograr concesiones del sector laboral.

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