Los 86 legisladores que no renuevan guardan la llave de la transición

Diputados y senadores que dejarán el Congreso en diciembre evalúan alternativas para los meses de mandato que les quedan. Hay oficialistas que apuestan a sumarse al Ejecutivo
El cierre de listas, el sábado a la medianoche, terminó de configurar el incierto escenario que le espera al Congreso Nacional durante los próximos ocho meses. Ese día quedó en claro que 86 de los actuales diputados y senadores dejarán sus bancas indefectiblemente el 10 de diciembre, porque no figuran en ninguna de las boletas de candidatos de sus respectivas fuerzas. Varias incógnitas se barajan ahora sobre ellos ¿Mantendrán sus lealtades partidarias? ¿pasarán factura por no haber sido incluidos en las listas? ¿qué harán cuando dejen el Congreso?

El escenario más impreciso es el que enfrenta el oficialista Frente para la Victoria, más allá de los resultados de la elección de junio. De las 60 bancas que pone en juego en la Cámara baja, 31 legisladores no figuran en las listas, mientras que otros 6 que sí entraron quedaron en lugares con muy pocas posibilidades de conseguir cargos. Son 37 voluntades con las que hasta ahora contaba el conductor del bloque, Agustín Rossi, y que desde el sábado enfrentan un futuro incierto.

El caso más emblemático es el de la cordobesa Patricia Vaca Narvaja, una de las principales espadas legislativas del kirchnerismo y actual vicepresidente de la Cámara de Diputados. La diputada optó por no buscar su reelección en pos de un acuerdo con el peronismo provincial que no responde al gobernador Juan Schiaretti. A cambio, según fuentes parlamentarias consultadas por El Cronista, le habrían ofrecido un lugar en el gobierno nacional.

Diferente es el escenario que se abre para su comprovinciano Alberto Cantero Gutiérrez. Es el legislador que acaparó los flashes durante el debate por la resolución 125 de retenciones móviles a las exportaciones de granos por su lugar al frente de la Comisión de Agricultura. En su entorno aseguran que durante los ocho meses de mandato que le quedan "seguirá apoyando a la Presidenta a capa y espada" y que antes de irse de la Cámara aspira a presentar un proyecto para modificar la Ley de Coparticipación. No tiene previsto impulsar iniciativas relacionadas con el agro. "No hay contexto para reunir a la Comisión", reconocieron. Después de diciembre volverá a la docencia universitaria.

En el Senado, los oficialistas díscolos -que no apoyaron algunas iniciativas, pero que permanecen dentro del bloque FPV-PJ- parecen dispuestos a profundizar en su estrategia de "independencia" de la bancada que conduce Miguel Pichetto. Los casos paradigmáticos son los de los pampeanos Rubén Marín y Silvia Gallego. Ninguno de ellos se postuló a renovar la banca, por lo que su táctica será continuar marcando autonomía sobre los proyectos que envíe el Ejecutivo. Marín concentrará sus iniciativas personales en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales, que preside. Junto a Gallego están incluso dispuestos a analizar el apoyo a proyectos del justicialismo disidente que en la Cámara encarnan el santafesino Carlos Reutemann y el salteño Juan Carlos Romero. Después del 10 de diciembre su futuro es incierto.

El oficialismo parlamentario, consciente del desafío que enfrenta, se muestra tranquilo. "Los que se van de la Cámara van a tratar de que el Gobierno los tenga en cuenta. La oposición laburo no les va a dar", ironizó un miembro del bloque.

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