Los legisladores porteños ya se peinan para salir en TV

La primera sesión de la Legislatura larga este jueves con un estricto pedido de facilitar su trasmisión por Ciudad Abierta.
La Legislatura de la Ciudad retomará el jueves el período de sesiones ordinarias luego del escándalo del doble voto de los diputados, que obligó a cerrar el año parlamentario con promesas de reformas al sistema de votación y a la decisión de transmitir en vivo por el canal Ciudad Abierta.

La primera sesión de los legisladores de la Ciudad fue convocada para las 16.30, con un pedido de estricto cumplimiento ya que la programación de la señal oficial porteña estará supeditada al inicio de la reunión de los diputados.

En principio, de acuerdo al plan de labor parlamentaria, la sesión no contempla ningún tema áspero que vaya a demandar tiempo de discusión ya que, pese al intento del bloque PRO por incluir el proyecto de desregulación de la ObSBA, el dictamen no estará listo para mañana para su tratamiento, sino que quedará para la semana próxima.

Lo que sí se hará mañana será la toma de juramento a las nuevas autoridades de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, actividad que dará inicio a la sesión que abre el año legislativo.

Entre los cambios, para este período también está previsto que las votaciones de las declaraciones, resoluciones o leyes se hagan a "mano alzada" hasta tanto se ponga en práctica el sistema de "huella dactilar" que prometieron las autoridades legislativas a fines del 2008 tras el escándalo del doble voto, que reveló Crítica de la Argentina.

En aquella oportunidad, Silvia Majdalani y Oscar Moscariello, diputados del PRO votaron por sus compañeros de bloque Cristian Ritondo y Daniel Amoroso que no se hallaban en sus bancas al momento de sancionar dos leyes, en un hecho de generó fuertes críticas aunque ninguna sanción, a pesar de que el hecho fue inmediatamente advertido por Aníbal Ibarra quien se lo hizo notar al vicepresidente primero del cuerpo, también del PRO, Diego Santilli, quién luego de constatar la irregularidad, reprendió a sus compañeros con un escueto “no lo hagan más”.

La votación tercerizada figura como un delito en el Código Penal: “Será reprimido con prisión de un mes a un año e inhabilitación especial por doble tiempo el funcionario público que ejerciere funciones correspondientes a otro cargo”.

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