Legisladores de EE.UU.: visita a Cristina y asado con la CGT

Legisladores de EE.UU.: visita a Cristina y asado con la CGT
Buscan recomponer así la relación, luego de los cruces con un enviado de Obama.
La puesta en escena de ayer se montó, además, como un gesto doble. Por un lado, la recepción que le dio la presidenta Cristina Kirchner a cuatro legisladores demócratas en la Casa Rosada, y por el otro, la histórica visita del grupo junto a la embajadora de los Estados Unidos Vilma Martínez al cuartel central de la Confederación General del Trabajo, donde desde Hugo Moyano a Omar Viviani, entre otros, los esperaban con un suculento asado, que apuntó también a exhibir la señal: tanto la administración de Barack Obama como la de Cristina quieren dar vuelta de página al cruce bilateral de diciembre cuando Arturo Valenzuela, el jefe de la diplomacia estadounidense para la región cuestionó la seguridad jurídica en Argentina, al transmitir el mensaje empresarial de su país sobre éste. Por entonces, todas las áreas del Gobierno le retrucaron con bombos y platillos, y así el vínculo entre Washington y Buenos Aires comenzaba un nuevo terremoto diplomático que ayer se buscó revertir.

De hecho, la cabeza del grupo de representantes, el carismático demócrata por Nueva York, Eliot Engel dijo que "obviamente" se había hablado del incidente -entre otros, numerosos temas, remarcó- durante la extensa reunión que mantuvo el grupo ayer a la tarde con Cristina. Reunión en la que por cierto también participó el segundo de Valenzuela, Christopher McMullen. "Lo que una persona dice o deja de decir no define nuestra relación bilateral sino la cooperación que mantienen estos países en cuanto al combate del terrorismo, del narcotráfico, de la trata de personas, y sobre la cuestión nuclear", afirmó Engel ante una pregunta de este diario en una rueda de prensa en la que los embajadores Martínez (EE.UU.) y Héctor Timerman (argentino en EE.UU.) actuaron como verdaderos lazarillos ante la prensa.

A tal punto los dos gobiernos buscaron generar el clima de reconciliación que imperaba ayer, que al mediodía Hugo Moyano hasta se permitió desafiar los dichos de Valenzuela cuando el grupo de las legisladores recién deglutía los chorizos. "Si la seguridad jurídica reclamada por algunos sectores económicos y funcionarios extranjeros es la que dominó los noventa, nosotros estamos absolutamente en contra", lanzó el camionero al darles la bienvenida. Claro, por entonces, la broma más extendida en el almuerzo era la de que Braden, finalmente, se animó a entrar a la CGT. Hablaban del ex embajador estadounidense ante la Argentina Spruille Braden, quien con sus abiertas posiciones antisindicalistas y sus intromisiones en la vida política argentina terminó "colaborando" con el triunfo presidencial de Juan Perón de 1946, quien además impuso el slogan "Braden o Perón". La visita que hicieron ayer Vilma Martínez y el grupo de funcionarios estadounidenses a la CGT fue la primera en la historia.

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