Ledesma también le apuntó al poder político

Tierno y Gazia: el comisario que reveló que no lo dejaron avanzar en la investigación de las redes de trata de personas dedicadas al negocio de la prostitución involucró directamente a los ex ministros Tierno y Gazia, a quienes consideró como eslabones de la cadena. Aseveró que Tierno, el ministro que decidió su traslado a Cuchillo-Co, no podía desconocer la situación "para nada". "Prefiero molestar con la verdad que complacer con la obsecuencia", dijo.
El comisario Hugo Ledesma no sólo ratificó ante la Justicia Federal su denuncia de que en la propia Policía le ponían trabas para investigar a las redes de trata de personas dedicadas al negocio de la prostitución, sino que también dijo que el poder político estaba al tanto de lo que ocurría y nunca hizo nada. Puntualmente, Ledesma involucró a dos ministros de Gobierno, Justicia y Seguridad: Juan Carlos Tierno, que fue el que decidió su sugestivo traslado a Cuchillo-Co (casi a modo de represalia ante su interés por investigar), y Rodolfo Gazia, con quien charló el tema personalmente.

Cuando en el programa radial "Plan B Noticias" le preguntaron si Tierno -que era ministro en la época de los hechos aludidos, en los años 2003 y 2004- podía desconocer la situación, Ledesma fue contundente: "Para nada", dijo. Entre los aludidos en sus declaraciones estaban ya el jefe de Policía Ricardo Baudaux y el subjefe Juan Domingo Pérez. Ahora sumó otro nombre: el del comisario general Miguel Rufino Díaz.

Ayer, Ledesma fue otra vez a la Fiscalía, para aportar documentación que confirma sus dichos. Ledesma contó: "Ratifiqué en parte lo que había salido publicado en Página/12".

- ¿Por qué parte?

- Había una parte donde se hablaba de que había obtenido una orden de allanamiento y no la había obtenido, la iba a obtener en el momento de un procedimiento en Toay. Eso aclaré que no era exactamente lo que dije, se malinterpretó. El resto sí lo dije tal cual y aporté pruebas.

- ¿Cuáles son las trabas concretas que se encontró?

- No tenía móvil para los procedimientos a pesar de todas las notas que pasé solicitando un vehículo; se borraron los antecedentes... Y repito, se borraron los antecedentes, no se quemó la computadora como dijo el jefe de Policía, sino que se borraron antecedentes de 1.117 ciudadanos extranjeros que yo y mis subalternos habíamos acopiado para tener la información. De la noche a la mañana desaparecieron los antecedentes.

- ¿Interpreta que fue a propósito?

- Totalmente. Porque yo había pasado una nota pidiendo que esa computadora se resguardara y se protegiera porque sabía que iba a pasar esto...

- ¿Cree que hay alguna otra gente de la Policía más involucrada directamente en relación con las redes de trata?

- A mí cuando me mandan a Cuchillo-Co, yo dejé de tener contacto, me desinteresé del tema, no tenía móvil, ni teléfono, la radio no funcionaba, no había nada. Ni siquiera tenía comunicación con mi familia.

- ¿Cree que lo enviaron como una especie de castigo?

- Sí, porque prefiero molestar con la verdad que complacer con la obsecuencia.

- ¿Usted cree que los jefes entorpecían su tarea por mala intención, o puede haber sido por inoperancia, o por falta de presupuesto?

- Estoy convencido de que evidentemente mis superiores hicieron filtrar información, tratando de que los procedimientos me fallaran. Estoy convencido. En una oportunidad fui a hacer un procedimiento en un cabaré de Santa Rosa y la dueña, sin conocerme, me estaba esperando en la puerta sabiendo que iba...

- ¿Cuando dice "mis superiores" a quién se refiere, además del jefe y el subjefe?

- Me refiero al jefe del Departamento Judicial en ese momento, el actual comisario general Miguel Rufino Díaz.

- Está convencido claramente de que lo hacían a propósito...

- Es que estuve durante un año permanentemente haciendo, por notas, reclamos de las necesidades que se debían cubrir para trabajar operativamente bien. Y la respuesta fue mi traslado a Cuchillo-Co.

- ¿Hay una complicidad concreta de algunos sectores policiales porque participan del negocio, porque es una fuente de recaudación ilegal, cuál es su hipótesis?

- No puedo probar que haya connivencia, no lo puedo probar. Por lo tanto no lo puedo manifestar. Puedo sí manifestar lo que he probado.

- Mientras ocurrían estos hechos, ¿el ministro quién era?

- El ministro del área era Juan Carlos Tierno. Y cuando se me traslada a Cuchillo-Co salió publicado en un medio local: "El ministro de Gobierno lo trasladó al jefe de Migraciones".

- ¿Cree que desconocía esta situación?

- No, para nada.

- Es decir: ¿Es un eslabón más de esta cadena?

- Estimo que sí. Tampoco lo desconocía el doctor Gazia, con quien hablé personalmente cuando era ministro. Con Tierno no pude hablar específicamente de este tema pero sí de otros.

- ¿Cree entonces que los funcionarios se comportaron del mismo modo que las autoridades policiales?

- Cuando hablo de que prefiero molestar y no complacer con la obsecuencia me estoy refiriendo justamente a eso.

- ¿Frente al despliegue de las redes de trata en la provincia cree que los funcionarios son cómplices?

- No sé si cómplices o conniventes, pero sí puedo decir que no le dan el tratamiento oportuno que debiera dársele a cada procedimiento.

- ¿Hay algún compañero de la Policía en condiciones de testimoniar?

- Sí, por supuesto. Hay personal al que voy a resguardar hasta que sea oportuno. Se lo manifesté a la fiscal. Figuran en las notas a que hice alusión. Pero quisiera mantener esas identidades en reserva.

- ¿Alguna vez le dieron una explicación formal de aquel traslado a Cuchillo-Co?

- Con el jefe y el ministro no es fácil entrevistarlos personalmente, pero sí tuve algún mensaje... A mí me notificó el comisario Edgar Gallego y me dijo casi jocosamente: "Vamos a ver cómo te queda Cuchillo-Co ahora...".

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