La lección que llega desde Alemania

NUEVA YORK.? Consideremos un cuento sobre dos países. Ambos sufrieron una severa recesión, por la cual se perdieron empleos, pero no en la misma escala. En el país A, el empleo cayó más de un 5% y el desempleo se duplicó. En el B, el empleo cayó sólo un 0,5%, y el desempleo es un poco más alto que antes de la crisis.
¿No creen que el país A tendría algo que aprender del país B? Esta historia no es hipotética. El país A es Estados Unidos, donde el PBI está subiendo, pero la terrible situación de desempleo sigue empeorando.

El país B es Alemania, cuyo PBI sufrió un golpe fuerte cuando el comercio mundial se derrumbó, pero que logró un éxito notable en cuanto a que ha logrado evitar las pérdidas masivas de empleo.

Ese milagro alemán no ha concitado gran atención en Estados Unido pero es real, es notable, y plantea serias preguntas con respecto de si el gobierno estadounidense está adoptando las medidas adecuadas.

Aquí, en Estados Unidos, la filosofía de la política de empleos puede resumirse así: "Si la economía crece, los empleos aparecerán". Es decir, no tenemos una política de empleo, tenemos una política de PBI.

La teoría es que por medio del estímulo de gastos generales podemos lograr que el PBI crezca con mayor rapidez, y que eso inducirá a las firmas a dejar de despedir y a volver a contratar. La alternativa serían las políticas que apuntan más directamente a la creación de empleos como planes al estilo del New Deal.

Tal vez en este momento algo así sería políticamente imposible: Glenn Beck (un famoso locutor radial conservador) describiría cualquier cosa semejante como un plan para reclutar camisas pardas pro Obama.

Pero deberíamos señalar que en su momento de mayor actividad la Administración de Estímulo del Empleo y el Cuerpo de Conservación Civil dieron empleo a millones de estadounidenses, con un costo presupuestario relativamente bajo.

Alternativamente, o por añadidura, podríamos instrumentar políticas que apoyaran el empleo en el sector privado: desde leyes laborales que desalienten los despidos hasta incentivos financieros para firmas que sumen empleados o que reduzcan las horas de trabajo para evitar despidos.

Y eso es lo que han hecho los alemanes. ¿Estados Unidos debería probar una conducta semejante? Lawrence Summers, el economista más importante del gobierno de Obama, se mostró desdeñoso: "Tal vez sea deseable repartir una determinada cantidad de trabajo entre más gente. Pero eso no es tan deseable como aumentar la cantidad total de trabajo".

Es cierto, pero no estamos aumentando la cantidad total de trabajo y el Congreso no parece dispuesto a gastar suficiente dinero en estímulos para cambiar ese desafortunado hecho. Entonces, ¿no deberíamos empezar a considerar otras medidas?

Traducción de Mirta Rosenberg

El Banco Mundial prevé turbulencias

SINGAPUR (AFP).? El Banco Mundial dijo ayer que la economía global enfrentará serios obstáculos el año próximo por el alto desempleo en países desarrollados. Durante la reunión anual del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC) en esta ciudad, el presidente de la entidad, Robert Zoellick, dijo que el desempleo alto podría crear una "segunda ola" de crisis bancaria con cesaciones de pagos de préstamos, tarjetas de crédito e hipotecas.

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