LAVAGNA: "ESTAMOS FRENTE A GRAVISIMO PROBLEMA DE EXPECTATIVAS". PUEDE MEJORAR "SIN COSTO POLITICO"

BUENOS AIRES, nov 18 (DyN) - El ex ministro de Economía Roberto Lavagna advirtió hoy que la Argentina atraviesa "un gravísimo problema de expectativas" negativas promovidas por "el desempleo, la pobreza, la inflación y la baja inversión", pero evaluó que "si el Gobierno quiere" puede mejorar esa situación "sin un enorme costo político".
En declaraciones a DyN, Lavagna afirmó que "un gobierno que se aísla y actúa con dosis de autoritarismo, y una oposición sin ideas que sólo grita 'ladrones, saqueo, etcétera', no van a darle al país, si no cambian, una perspectiva de futuro".

Por ello, recomendó, entre otras medidas, cambiar el proyecto oficialista de restatización jubilatoria por "un sistema de reparto solidario combinado con cuentas individuales de capitalización dirigidas por un ente público, sin comisiones como las de las AFJP, pero con el mismo nivel de transparencia en cuanto al valor de lo que cada uno ha ahorrado".

Asimismo, dijo que "visto las bajas en los precios internacionales de los granos, se pueden reducir las retenciones para el sector mediano y pequeño de productores, y abrir una discusión de fondo sobre el futuro del sector agropecuario y su rol esencial en la economía argentina".

También propuso que el Gobierno "acepte que el Congreso retome sus atribuciones, y deje de lado los superpoderes para manejar el Presupuesto", y manejar "los fondos públicos con un sentido de prioridad diferente: dejar de lado grandes inversiones como el tren bala y redireccionar fondos al ferrocarril más importante del país, el Belgrano Cargas, del cual depende la producción de trece provincias argentinas".

"Esto no va a resolver el desempleo, pero va a cambiar las expectativas, y da el tiempo como para encarar otras cosas de fondo", señaló.

El ex titular del Palacio de Hacienda sostuvo que "los problemas de inflación, baja inversión, poca creación de empleo vienen desde fines del 2006. Ahora la situación internacional le agrega una cuota negativa. Estamos frente a un gravísimo problema de expectativas. Si el Gobierno quiere, lo puede cambiar sin un enorme costo político".

"Hay desempleo, pobreza, inflación, baja inversión, fuga de capitales, y al mismo tiempo el Gobierno responde que queda superávit fiscal, queda superávit en cuenta corriente. Uno puedo tomar la mitad del vaso vacío o la mitad del vaso lleno. Antes de que la situación se torne absolutamente negativa, hay que dar un golpe sobre las expectativas", insistió.

Según Lavagna, "cuando las expectativas tienen un papel tan fuerte, hay dos maneras de responder: insistir en las conductas oficiales y entonces los efectos positivos se van licuando y predominan los datos negativos, o cambiar a un relativo bajo costo y, por ende, revertir las expectativas".

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