Latorre dijo que Reutemann prefirió "mirar al sudeste" y sacrificarla.

La senadora nacional Roxana Latorre, hasta 10 días atrás la principal lugarteniente y vocera de Carlos Reutemann, acusó al Lole de "mirar al sudeste" y dejar que la "sacrificaran", tras su polémica actuación de la semana pasada en el Senado favoreciendo al gobierno y a las retenciones.
   "No me perdonó un error. Podría haber dicho que fue un error, pero prefirió mirar al sudeste y dejó que me sacrificaran. Y eso no está bien", declaró Latorre al diario Crítica de Argentina.

   En el reportaje, con un par de frases, la legisladora rosarina (reelecta para seis años más a partir de diciembre próximo) completó un giro copernicano. De abanderada de las protestas del campo pasó a defender a la presidenta Cristina Kirchner, acusar a la Sociedad Rural de Santa Fe de "oligarca y golpista" y ventilar defectos del Lole, como que es un indeciso.

   Fue cuando expresó: "Si se decidiera, para mí Reutemann sería mejor candidato que (Julio) Cobos. Pero aún no resolvió nada, es una incógnita lo que va a hacer. Realmente no se sabe. ¿Y quiere que le diga algo? Yo creo que tampoco se va a saber fehacientemente hasta 2010. Con él nunca se sabe. Esa es la verdad".

   Ayer Latorre no respondió los llamados de La Capital. En el frente del edificio donde tiene su departamento, por bulevar Oroño entre Brown y Jujuy, se vio un móvil de la Policía Federal con dos policías a bordo luego de que ella denunciara haber recibido amenazas.

   En sendas encuestas consecutivas online que La Capital colgó ayer y anteayer en su página web los lectores parecieron haberse colocado de su lado. Ante la pregunta de la encuesta: "¿Cree cierta la denuncia de Latorre de que hay sectores que quieren que Cristina Kirchner se vaya?", casi el 64 por ciento eligió el Sí. Y sobre la segunda, de ayer, que formulaba: "¿Cree que Reutemannn sabía del voto (en realidad, la firma al despacho de comisión) de Latorre que habilitó el tratamiento de los superpoderes?", el 70 por ciento eligió la afirmativa.

   Ante la pregunta de por qué muestra ahora un decidido apoyo a Cristina, la ex docente rosarina de la escuela Gurruchaga declaró: "Yo respeto el mandato constitucional. No quiero que nadie violente los tiempos, y acá hay muchos que quieren sacar a la presidenta antes de tiempo. ¡Cómo no la voy a apoyar!".

   Ayer el sainete inesperado protagonizado entre el ex gobernador santafesino y su discípula formó parte del análisis político de los principales analistas políticos. Eduardo van der Kooy, de Clarín escribió: "Las acusaciones socialistas de supuesta complicidad con el gobierno desencajaron a Reutemann. Las presiones de la Sociedad Rural de Santa Fe y de Eduardo Buzzi, de la FAA, también. Perdió la calma y terminó partiendo el bloque provincial que integraba con Latorre. Hasta es posible que le pida a esa mujer que no reasuma su banca en diciembre. Tal vez haya hecho de una llovizna un chaparrón. Kirchner todavía se lo debe estar agradeciendo".

   Joaquín Morales Solá, de La Nación, puso: "Latorre es como una agencia de empleos políticos; tiene gente propia en la Ansés, en la Afip y en la Oncca. Eso es lo que la torna vulnerable. Hay que ser justos: no hubiera existido la habilidad de Kirchner sin la deslealtad de Latorre. ¿Conocía el gobierno esas debilidades de la senadora? El gobierno sabe muchas cosas, aunque a veces se le escapan las más elementales".

   Mario Wainfeld, de Página 12, anotó: "Lole se viene quedando sin nafta como en su hora más memorable. Se supone que como automovilista conducía bien y tenía coraje. Como político, no da la misma impresión. Roxana Latorre lo defraudó pero su reacción fue desmedida y deslucida. Tal vez se dejó correr por los reproches del socialismo santafesino o prepear por los ruralistas. Pero la tarjeta roja a Latorre fue una sanción exagerada, que probó paradojalmente su falta de autoridad: bastaba con una amarilla o la azul que se usa en algunos deportes".

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