Se largó el séptimo paro docente del año

La huelga es por 48 horas, en rechazo al aumento que acordó el macrismo con otros 14 gremios del sector. Un fuerte contrapunto mediático prologó ayer la medida. Habrá una “caravana educativa” a la Jefatura de Gobierno.
Ciudad de aulas vacías. Una postal que se reitera en los colegios de la ciudad de Buenos Aires. Pupitres abandonados, escuelas inhóspitas y días de clase perdidos.

Tres de los 17 gremios docentes comenzarán hoy el séptimo paro del año por 48 horas en reclamo de un aumento del 20%, además de las 15 mil becas que la ciudad dio de baja y el mejoramiento de la calidad y cantidad de comida que se entrega en los comedores porteños. La medida arrancará su primer día con un recurso de amparo en contra presentado por un grupo de 10 padres cuyos hijos asisten a escuelas públicas porteñas (ver aparte). La huelga definirá la nueva correlación de fuerzas entre los sindicatos y el gobierno porteño.

Desde el oficialismo, apuestan a aislar la medida: “hay más gente que pide que vuelvan a las aulas que apoyando el reclamo docente”, repitieron ayer en los despachos mas importantes del poder porteño. En el debate mediatico de las horas previas el gobierno PRO usó estos argumentos:

* Se concedió un aumento y se garantizó que en 2009 seran equiparados con los maestros bonaerenses.

* El aumento implcia 15 millones de pesos extras que seran afrontados pese a que el Gobierno nacional mantiene deudas con el porteño en concepto de incentivo docente.

* No se descontarán los dias de paro realizados hasta hoy.

* La unica explicacion sobre el acuerdo con 14 gremios y el desacuerdo con 3 es que estos ultimos tienen un reclamo “mas político que sindical”. Según el ministro de Educacion “parece que sentarse a la mesa de dialogo los hace menos machos”.

Los gremios discolos respondieron que no aceptan aumentos “en negro” (por el caracter “no remunerativo” de la mejora).Si bien los tres principales sindicatos docentes garantizarán el paro, no adherirán las escuelas de enseñanza técnica ni las privadas, los profesores de educación física ni de enseñanza artística, cuyos sindicatos acordaron el viernes. Habrá también una “caravana educativa”, que partirá desde varias esquinas porteñas para confluir a las 11.30 frente a la sede de la Jefatura de Gobierno. 

El gobierno porteño anunció que las escuelas estarán abiertas para garantizar el funcionamiento del comedor escolar.

Un grupo de padres presentó un amparo para garantizar las clases

Un amparo judicial podría convertir el séptimo paro porteño dispuesto por tres de los 17 sindicatos docentes de la ciudad en una medida ilegal y derivar en su suspensión. Se trata del pedido de veto a la huelga que presentaron 10 padres con hijos en escuelas públicas de la ciudad, con el patrocinio del abogado Federico Caparrós Bosch, ex director del Banco Central de la República Argentina durante la presidencia de Pedro Pou. El letrado radicó el recurso en el juzgado laboral 59 a cargo de Eva Temis, de la Cámara de Apelaciones del Trabajo de Capital Federal. El recurso busca garantizar el normal dictado de clases en las escuelas porteñas y fue radicado contra los tres sindicatos que convocaron a la medida de fuerza. Caparrós Bosch aseguró que la medida pretende que la Justicia suspenda los paros para “evitar que se sigan perdiendo más días de clases” y “lograr que los chicos continúen con su proceso educativo”, tal como está previsto a través de la Constitución Nacional y tratados internacionales. “Más allá del reclamo salarial de los gremios, hay un interés afectado y es el derecho de los chicos a aprender”, enfatizó el abogado, quien afirmó que su objetivo es que “se retome el derecho que tienen los chicos a aprender” y subrayó que la acción de amparo se justifica “cuando no existe un remedio judicial más idóneo, como lo prescribe la Constitución Nacional en su artículo 43”.

“No queremos aulas vacías, sabemos que hay docentes que no están de acuerdo con estas medidas. Somos un grupo de padres que nos unimos espontáneamente porque compartimos la idea de que los paros docentes perjudican a los alumnos, es decir, a nuestros hijos”, dijo. El letrado recordó que la medida es posible, ya que existen antecedentes judiciales que avalan esta vía para exigir el cumplimiento del dictado de clases: entre ellos se encuentra el fallo de una jueza de Santa Fe, que hizo lugar a una acción de amparo de una madre contra el gobierno de esa provincia para pedir la suspensión de un paro en marzo de 2005. Los gremios rechazaron el recurso, pero explicaron que esperarán “la decisión de la Justicia para definir los pasos a seguir hoy mismo”.

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