Se largó la pelea y ya hay heridos

Por Martín Dinatale

No habrá "rally electoral", como anunció el oficialismo en el Senado para justificar ayer el adelanto de elecciones. Pero habrá desde hoy, tanto en el kirchnerismo como en la oposición, otro tipo de rally, tal vez más virulento que el de una simple sucesión de comicios.

La sanción en el Senado de la ley de adelanto de elecciones no hizo más que traslucir el duro debate que se desatará en la campaña y que ya prevé un crispado clima social.

Habrá rally en la oposición con la guerra de candidaturas y heridos que dejará en el PJ disidente que lideran Solá y De Narváez. El respaldo de dos senadores de ARI de Tierra del Fuego al proyecto oficialista también adelantó un duro debate interno en las filas de Elisa Carrió, que ya desistió de su candidatura a diputada para allanarle el camino a Gabriela Michetti en la Capital, a pesar de que lo niegue. La UCR no logró cerrar en Córdoba un acuerdo con Luis Juez y, así, le tendió una ayuda al PJ.

Néstor Kirchner correrá también su rally tanto en la justicia electoral como en la batalla proselitista bonaerense. El ex presidente no está inscripto aún en el padrón electoral bonaerense y ello desatará todo un debate legal sobre su candidatura. Además, Kirchner no abandonó la idea de nacionalizar la campaña y advirtió a sus allegados que seguirá recorriendo el país para plebiscitar la gestión de Cristina Kirchner.

A su manera, el Gobierno corre desde ayer en el mismo rally. La Presidenta anunció a 70 intendentes la entrega de la coparticipación de la soja que también prometió a gobernadores y legisladores amigos. Ninguna sorpresa. El jefe del bloque de la UCR, Ernesto Sanz, lo definió en el recinto: "Todos los gobernadores y legisladores de la oposición y del oficialismo están sometidos a una enorme discrecionalidad en el manejo de fondos que hace el Gobierno". Se tratará de un rally de prebendas y lealtades.

El campo no quedará al margen. De hecho, los cortes de ruta serán un fiel termómetro del clima social.

El adelanto de los comicios fue una jugada de corto plazo para complicarle la vida a la oposición, y algo de esto se ve en las peleas contra reloj por las candidaturas. Aunque la oposición denunció que la ley sancionada no es más que un atajo que usó el kirchnerismo para eludir en el tiempo una crisis económica inevitable.

¿Será, después de todo, una "jugada astuta y desvergonzada de un matrimonio en el poder que sabe que el valor de sus acciones se está hundiendo", como señaló el semanario británico The Economist ? Nadie lo sabe. En el rally que hoy se larga habrá un ganador pero ya hay muchos heridos.

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