Largas colas en las estaciones de servicio que no adhieren al paro

La medida de fuerza comenzó a las cero de hoy y según datos de la Federación de Empresarios de Combustibles, la adhesión alcanza el 98%. En las pocas estaciones que están abiertas se repiten las colas para cargar combustible.
El paro de 24 horas convocado por la Multisectorial de Empresarios Pymes y Trabajadores de Estaciones de Servicio comenzó a regir pasada la medianoche y se extenderá durante toda la jornada. La medida, que limita la oferta de nafta y gasoil en todo el país cuenta desde las primeras horas de hoy con un alto nivel de adhesión.

En las pocas estaciones de servicio que están abiertas hay desde temprano largas colas de autos que aguardan para cargar combustible. Eso sucede, por ejemplo, en las estaciones de Libertador y Tagle, en Palermo, y en la de Montes de Oca y Martín García, en el barrio de Barracas.

Según datos de la Federación de Empresarios de Combustibles, el acatamiento es del 98% con unas 250 estaciones de servicio cerradas sólo en Capital Federal.

"Hemos perdido la paciencia", dijo ayer Rosario Sica, seguida por la presidenta de la Cámara de Propietarios de Estaciones de Servicio. "Ahora vamos por 24 horas, y si no nos escuchan, la semana próxima haremos un paro de 48 horas con movilización. No vamos a parar hasta el final".

Raúl Castellano, presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles, dijo que la medida de fuerza tiene un alto acatamiento "en todo el país". Y advirtió que de no haber una solución a sus reclamos harán nuevas medidas de fuerza.

"Estamos en una situación crítica, estamos volviendo a la situación del 2006. Hay mucha preocupación en el sector empresarial y en los empleados", agregó.

El paro fue convocado por los trabajadores de las estaciones de servicio. Pero cuenta con el respaldo de los propietarios de esas bocas. Gremio y propietarios, además, coincidieron en los últimos días, en reuniones y documentos, con varias de las petroleras, incluyendo a Shell, Esso y Petrobras. El paro es por cuatro reclamos. Uno lo ponen los empleados: continuidad de los puestos de trabajo, en un escenario de cierres de estaciones y despidos.

Los otros tres son asuntos empresarios: abastecimiento completo de combustible a todas las estaciones; renovación automática de los contratos con las petroleras cuando se vencen; y más rentabilidad en el negocio. Al respecto, en YPF salen al cruce: dicen que en lo que va del año, pagaron a sus estaciones un 20% más en comisiones por la venta de combustibles que en 2007. Y un 63% más que en 2006. Es la diferencia por la suba de combustibles en los dos últimos años.

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