Se lanzó un programa de prevención para el Dengue

La Municipalidad de Luján creó el Comité Municipal de Emergencia para Dengue. Se busca mejorar las condiciones sanitarias para evitar que se propague la enfermedad en nuestra ciudad.

La primer medida que se implementó en la ciudad para combatir la enfermedad fue la creación del programa de Monitoreo y Prevención del Dengue. A través del mismo se implementará un sistema de control y vigilancia entomológica del mosquito Aedes Aegypti, vector trasmisor del dengue. También se realizará una vigilancia permanente que permita desarrollar un plan de emergencia en caso de que se detecten casos en pacientes dentro del distrito o localidades vecinas y se llevará adelante una campaña de concientización en la ciudad acerca de las acciones preventivas que se deben tomar para evitar tanto la reproducción como la picadura del vector.

Este programa también recomienda dejar de usar agua en los floreros de los cementerios municipales y privados de todo el partido; se podrá cambiar por arena húmeda.

Otra entidad que se constituyó es el Comité Municipal de Emergencia para Dengue, en donde están contempladas distintas áreas oficiales y comunitarias entre las que se encuentran: salud, medio ambiente, educación, turismo, obras públicas y distintas ONGs.

Cada área complementará acciones de educación para la salud: elaborará material gráfico alusivo, hará capacitaciones a los diversos sectores; se encargarán también de la capacitación y publicidad en los medios audiovisuales; habrá elaboración del mapa de los casos locales, entre otras acciones que se llevarán a cabo.

Por su parte, el Ministerio de Salud provincial realizará trabajos de coordinación y de terreno con las Regiones Sanitarias y los municipios por intermedio de todas las áreas ministeriales que intervienen en el control de esta patología.

Los síntomas para tener en cuenta son: fiebre alta, dolor de cabeza y ojos, dolores articulares y musculares, llanto continuo en niños y erupción en la piel. Para evitar la propagación se recomienda: eliminar aquellos elementos inservibles que se hallen a la intemperie y acumulen agua: latas, neumáticos en desuso, botellas, etc.; dar vuelta o poner bajo techo los objetos que sean útiles; eliminar el agua de plantas que puedan almacenarla entre sus hojas; no dejar agua estancada en piletas ni lavaderos exteriores; vigilar la limpieza de canaletas y tanques de agua; dentro de la casa, renovar el agua de los floreros, ollas, frascos, etc.; en cementerios: reemplace el agua de floreros por arena húmeda.

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