Se lanzan las provincias a un fuerte endeudamiento

Buscan paliar el déficit causado por la menor recaudación; este año el rojo sería de $ 10.000 millones
La flamante suspensión de los artículos de la ley de responsabilidad fiscal que obligaban a las provincias a mantener en orden sus finanzas disparó las gestiones de los gobernadores para endeudarse y paliar así la caída de la recaudación. Ya son cinco los distritos que preparan emisiones de bonos o solicitudes de préstamos por 4200 millones de pesos, según un relevamiento realizado por LA NACION. Pero la estrechez de recursos admitida por casi todas las provincias podría acercar esa cifra a los 10.000 millones de pesos de déficit total que estima la Casa Rosada para este año.

Calificada por la oposición como un "salvavidas de plomo" lanzado por la Casa Rosada a las provincias, la suspensión parcial de la ley, sancionada el último miércoles en el Senado, permitirá a los gobernadores ejecutar presupuestos financieros con déficit, aumentar el gasto público primario por sobre la tasa de crecimiento del PBI nominal y, fundamentalmente, emitir deuda para el financiamiento de gastos corrientes, como el pago de sueldos y a proveedores y contratistas.

Por la celeridad con que las provincias avanzan en la emisión de nueva deuda, parecería que los gobernadores decidieron aferrarse a ese salvavidas. Si se establece un orden de acuerdo con el endeudamiento gestionado, en el primer lugar se ubican las pretensiones del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, que ya recibió el permiso de la Legislatura local para emitir bonos por 1900 millones de pesos.

Le sigue Buenos Aires, que avanza por tres vías con un endeudamiento de $ 1455 millones, la punta de lanza de una operación diez veces superior para el próximo año (de lo que se informa por separado). El cuadro se completa con Mendoza, con $ 520 millones; Río Negro, con $ 250 millones, y Salta, con $ 75 millones.

Pero la situación se agrava si se toman en cuenta las previsiones de deuda para el año que viene, que ya han sido blanqueadas por otras provincias.

Por caso, sin la ley de responsabilidad fiscal de por medio, el gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, tendrá vía libre para pedidos de endeudamiento anunciados que alcanzan a los $ 650 millones en 2010. Algo similar podría pasar en la provincia de Santa Cruz, que este año fracasó en armar un fideicomiso por $ 1400 millones, del que depende su plan de infraestructura.

En el caso de la Capital, el secretario de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, anticipó durante el reciente Coloquio de IDEA que el gobierno de la ciudad aspira a emitir un bono en el primer trimestre de 2010 por 235 millones de dólares para financiar obras de infraestructura.Según el funcionario, ya existirían ofertas de bancos internacionales para hacerse cargo de la operación, basada en otro bono, aprobado hace más de un año, por 400 millones de dólares.

Aunque no se advierten perspectivas de emisión de cuasimonedas, el gobierno cordobés ya lanzó, a través del banco provincial, un título de deuda, el Boncor 2017, por 500 millones de dólares, a una tasa anual del 12 por ciento, que se destinará a solventar obras públicas y cubrir dificultades financieras.

El instrumento, inicialmente trabado por la Nación, podrá ser ejecutado ahora, sin las restricciones de la ley. La colocación del primer tramo del bono, por 150 millones de dólares, se hará del 2 al 10 de diciembre.

En forma paralela al reclamo por $ 1220 millones ante la Corte por la Caja de Jubilaciones, el gobernador mantiene un permanente tironeo con la Nación por el envío de fondos. Si bien el ministro de Economía, Amado Boudou, prometió el desembolso normal hasta fin de año, Schiaretti advirtió que hasta la fecha ya se incurrió en una mora de $ 400 millones.

Situación comprometida

En el caso de Mendoza, el gobernador Celso Jaque indicó a LA NACION que una de las alternativas para equilibrar las cuentas provinciales es la emisión de un bono, mientras que el ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, señaló como probable un préstamo del gobierno nacional.

Ambas medidas persiguen un mismo objetivo: cubrir los $ 520 millones de déficit proyectado para el presente ejercicio fiscal, que serán destinados a gastos corrientes, pago a proveedores y obras públicas en ejecución. En Río Negro, que tiene una difícil situación financiera, con un stock de deuda de $ 3700 millones y dificultades para el pago de salarios y proveedores, semanas atrás se autorizó la emisión de documentos a fecha diferida por $ 50 millones.

Tras la suspensión de la ley de responsabilidad fiscal, la provincia pretende acceder al mercado financiero con un préstamo de $ 200 millones que solicitará al Banco Patagonia, según anticipó a LA NACION el ministro de Hacienda Pablo Federico Verani.

En Salta, aunque el ministro de Hacienda, Carlos Parodi, afirmó que no existen previsiones de endeudamiento para 2010 que superen el 15% de los recursos corrientes de transferencias por coparticipación, la Cámara de Diputados ya aprobó un préstamos de $ 75 millones para mejoras de infraestructura.

Para el director de Economía y Regiones, Rogelio Frigerio (nieto), la suspensión de la ley significará, en realidad, un blanqueo de situaciones que ya se estaban dando, tanto en las provincias como en la Nación.

"Los rendimientos fiscales de los distritos se vienen deteriorando desde 2005, con déficit a partir de 2008", explicó, para aclarar que aunque el país pueda pasar de un resultado económico negativo a un crecimiento de 3 puntos, la baja en la recaudación seguirá explicando los déficits, más que el aumento de los gastos. "Las provincias están gastando sus últimos cartuchos. Lo que van a hacer es pasar ese rojo para el año que viene, una lista que estará encabezada por proveedores y contratistas y, quizás, el aguinaldo", concluyó.

La ley de responsabilidad fiscal fue sancionada en 2004 y el Gobierno accedió a suspender su aplicación para evitar el reclamo de las provincias de una mayor coparticipación.

Con la colaboración de nuestros corresponsales

El procedimiento

* Ley suspendida El Congreso aprobó la suspensión de varios artículos de la ley de responsabilidad fiscal, que obligaba a las provincias a cumplir ciertos parámetros en sus cuentas fiscales.

* Cuentas en rojo Uno de los límites suspendidos es el de poder cerrar un ejercicio con défitic fiscal y aumentar el gasto por encima de la tasa de crecimiento del PBI.

* Emisión de deuda Otra de las posibilidades que tendrán las provincias es la de emitir deuda, ya sea por bonos o mediante cuasimonedas, para financiar gastos corrientes (esto es sueldos, proveedores, etc.).

* Rechazo opositor La oposición cuestionó la suspensión de la ley por considerar que hará aún más dependientes a las provincias de la Nación, a la que le pedirán fondos para pagar las deudas.

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