Lanzan otra línea de crédito anticrisis

Serán préstamos personales para refacción o ampliación de viviendas, a dos años y por hasta $ 150.000
Tras haber puesto en marcha créditos con financiamiento público para comprar autos, utilitarios y computadoras o canjear bicicletas, heladeras u otro tipo de electrodomésticos, el Gobierno resolvió que llegó el momento de apoyar a la construcción.

Cristina Kirchner volvió a usar el florido ámbito de la residencia de Olivos para comentar la actualidad y anunciar préstamos para la refacción y ampliación de viviendas, que los interesados podrán tomar por un monto de hasta $ 150.000 y devolver hasta en dos años, pagando una tasa de interés anual fija del 13 por ciento.

Quien esté interesado en tomar el máximo posible tendrá que estar en condiciones de pagar una cuota mensual de $ 7080, con lo que, como el riesgo crediticio lo asumirán los bancos, debería mostrar ingresos familiares por unos $ 23.600 al mes. Esto limita esta posibilidad a menos del 10% de las familias argentinas (que según las estadísticas tienen ingresos de ese nivel). La paradoja es que, muy probablemente, estas familias no necesiten de esa ayuda para refaccionar su vivienda.

Se trata de un ejemplo extremo, porque el plan lanzado ayer apunta al segmento más bajo: el de las pequeñas ampliaciones y refacciones hogareñas. No en vano el módulo de préstamos parte de los 5000 pesos, en cuyo caso habría que pagar cuotas de $ 236 al mes, con lo que el tomador debería acreditar ingresos por $ 790 y devolvería un total de $ 5664 al cancelar el crédito.

A su vez, quien tome $ 10.000 abonará cuotas de $ 472 (necesitará ingresos por $ 1573); para $ 15.000, la cuota sube a $ 708 (el ingreso exigible, a $ 2360), y para $ 20.000 llega a 944 y 3150 pesos, respectivamente.

El dinero que los bancos volcarán al mercado lo aportará la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), es decir, surgirá de los aportes jubilatorios. Este organismo subastará desde hoy entre las entidades interesadas $ 100 millones (de un total previsto de $ 300 millones) en depósitos a plazo fijo desde $ 1 millón, que serán colocados a 730 días y por los que los bancos deberán pagarle a la Anses una tasa del 10% anual. Por esta razón, sólo podrán acceder a estos créditos las personas que tengan una cuenta en un banco o acepten abrir una.

La Presidenta sostuvo que la nueva línea es "un instrumento para mejorar la calidad de vida y la actividad económica", y permite "profundizar las políticas proactivas en una situación de efectos casi desesperantes", ya que "está visto que el Estado va a tener que suplir el rol que venía cumpliendo el sector privado", dijo.

Pero como, según cifras del Ministerio de la Producción, los argentinos invierten unos $ 7300 millones en refacciones hogareñas, el estímulo público a esta actividad será de un módico 4%, si se coloca toda la línea.

En realidad el anuncio de ayer muestra las trabas que el Gobierno encuentra para concretar una nueva línea de hipotecas, como tenía previsto. La comisión que armó con el Banco Hipotecario (cuya presidenta, Clarisa Estol, renunció anteayer y dejó el cargo en manos de Eduardo Elsztain) y la Anses no logra dar con una fórmula que le permita acercar la cuota al nivel de ingresos de los que necesitan acceder a su primera vivienda.

13%

Tasa fija anual

* El que pida el mínimo de $ 5000 devolverá 24 cuotas de $ 236, y quien tome el máximo de 150.000 pagará 7080 al mes.

$ 300

Millones

* Es el total de la línea previsto. Equivale al 4% del total de $ 7300 millones que los argentinos invierten en refacciones.

Comentá la nota