Lanzan un nuevo desarrollo urbano.

Invertirán u$s 30 millones para la puesta en valor de 350 hectáreas. Se construirá desde un puente sobre el río Chimehuín hasta una cancha de golf.
Junín de los Andes > El cuidado del medio ambiente, la revalorización del uso del caballo y la bicicleta, la práctica de deportes y su interacción con la cultura del lugar, son sólo algunos de los aspectos del nuevo desarrollo urbanístico que se llevará adelante en inmediaciones de esta ciudad.

El proyecto, denominado Villa Estancias Lanín, demandará una inversión total de 30 millones de dólares y generará en forma directa e indirecta aproximadamente mil puestos de trabajo.

La iniciativa comprende 350 hectáreas y estará ubicada frente a la costanera local, en la margen opuesta del río Chimehuín, por lo que quienes adquieran un lote en el lugar no sólo tendrán una magnífica vista de la ciudad y su entorno sino que además estarán a pocos minutos del centro cívico de esta localidad.

Según se informó oficialmente “Villa Estancias Lanín se enmarca dentro de un concepto muy extendido en el sur argentino, que es el de villa patagónica”. Mientras que otros emprendimientos hablan de resort o country club, los impulsores de este mega proyecto decidieron que la puesta en valor de la cuestión rural es más que importante, como así también el cuidado del medio ambiente correspondiente a la precordillera patagónica, razón por la cual se decidió optar por una “villa”.

El proyecto contempla unos 800 lotes cuyas dimensiones van desde los mil a los 15 mil metros cuadrados, a los que se les suma un sector denominado La Villa, destinado a usos mixtos que estará integrado con el casco histórico de Junín de los Andes.

Para llegar al lugar la empresa G&Z Proyectos y Desarrollos construirá un puente sobre el río Chimehuín a la altura de la calle Gines Ponte.

El presidente de la empresa, Eduardo Zorraquín, dijo que “la intención es comenzar a construir el puente durante el otoño, aprovechando así la bajante del río”.

Según sus mentores, es de esperar que la primera etapa esté lista dentro de aproximadamente dos años, mientras que la comercialización de los lotes comenzará en poco tiempo.

A caballo

Uno de los atractivos del proyecto, que fue declarado de interés público por el Deliberante local, es la puesta en marcha de un club con una variada gama de deportes, donde los socios podrán practicar entre otras cosas, golf en una cancha de 18 hoyos, única en la zona de la precordillera, pesca con mosca, equitación, polo, mountain bike, trekking, fútbol, tenis y hasta se pensó la construcción de un puerto para realizar deportes de río.

“Después de andar mucho camino, podemos presentar el proyecto que comenzó a esbozarse durante la gestión del ex intendente Angel Herrera y que entre otras cosas prevé una interacción entre los habitantes de la villa y el pueblo, ya que si bien es un lugar privado será a su vez abierto con sectores de usos mixtos”, indicó Zorraquín

El valor de un lote de mil metros cuadrados rondará los 45 mil dólares y con esto su dueño será además socio del club del río y del club de golf, que cuenta con el asesoramiento de la Asocación Argentina de Golf.

Para el presidente de G&Z “el cuidado del medio ambiente es fundamental, por eso pensamos en un desarrollo urbano sustentable, de modo tal de preservar el ecosistema del lugar y a su vez promover el uso racional de la energía y el agua para riego”.

Ante esto Zorraquín no dudó en indicar que “tanto los organismos oficiales como la empresa realizarán un estricto control medioambiental dentro de la Villa, donde además promovemos el uso del caballo y la bicicleta como medio de locomoción de modo tal que el auto sea lo menos utilizado posible”.

Paisaje integrado

Junín de los Andes > Según se dijo desde G&Z, el proyecto estará formado por “varios sectores denominados clubs con climas, colores y vegetación distintos”.

“Es una graduación que va desde lo urbano, de un pueblo con historia propia dentro de la Patagonia, a una zona fuertemente vinculada al río, con características de oasis verde hasta una estepa de pastos duros, largos mallines y laderas suaves”, afirmaron los mentores de la idea.

A su vez la arquitectura cambiará según estos climas “destacándose una arquitectura vinculada al caballo, con galpones de madera típicamente patagónicos pintadote negro con carpintería pintada muy cuidada”.

En los sectores más cercanos al río y a esta localidad más verdes y arbolados, se propone una arquitectura baja de piedra y ladrillo rasado, con galerías, al modo de las viejas construcciones rurales de la zona.

En el sector del golf y la cancha de polo, los lotes son más grandes, ya pensando en “fincas”. En este caso la idea es jardines con escasos árboles y limitadas zonas de césped, con una arquitectura de piedra, de una planta o con grandes terrazas, techos con escasa pendiente, de modo tal de poder integrar la arquitectura al paisaje con la naturaleza como protagonista.

El proyecto

350 hectáreas de superficie.

50 por ciento de espacios abiertos.

Mil puestos de trabajo directos e indirectos en su desarrollo total.

Lotes de mil a quince mil metros cuadrados.

Rápido acceso a Junín de los Andes.

Canchas de golf, polo y equitación.

Extremo cuidado del medio ambiente.

Construcción de un puente sobre el río Chimehuín.

Puesta en valor del aspecto rural.

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