Lanzan un alerta por posible brote de fiebre amarilla

Lo realizó el Ministerio de Salud de la Nación por las dos muertes en Misiones. Temen que se expanda a las provincias de Chaco, Jujuy, Salta y Corrientes. Recomiendan vacunarse. Hay temor en Paraguay.
Luego de la muerte de dos hombres en Misiones, surgió un alerta por fiebre amarilla y el Ministerio de Salud de la Nación aseguró que la enfermedad podría expandirse a las provincias de Chaco, Jujuy, Salta y Corrientes.

"Se están haciendo análisis de muestras de monos que murieron en Corrientes, pero aún no se ha confirmado que hayan tenido fiebre amarilla", dijo a Clarín Hugo Fernández, Director Nacional de Prevención de Enfermedades y Riesgos del Ministerio de Salud de la Nación. "No sería descabellado que el brote se presente en otras provincias".

EN CORRIENTES Y MISIONES. Ayer, el director de la Zona Sanitaria V de Corrientes, Marcelo Giménez, admitió el hallazgo de los monos muertos en su provincia, y dijo que se están realizando pruebas de laboratorio para confirmar el diagnóstico inicial. Los animales habían sido hallado en el casco de una estancia próxima a la zona urbana de Colonia Liebig, un poblado que está en el límite con Misiones.

Para frenar al brote de fiebre amarilla, las autoridades sanitarias -tanto nacionales como provinciales- están incentivando la vacunación de la población. Según Fernández, "más del 90 por ciento de la gente ya está vacunada en Misiones, Corrientes y Formosa, pero necesitamos que más se sumen. Especialmente, los que viajen". En Misiones, el ministro de salud de Misiones, José Guccione, estudiaba ayer si implementa la obligatoriedad de la vacuna contra la fiebre amarilla.

LAS MUERTES. La alarma se reactivó con la muerte de un joven que estaba internado en el Hospital Central Ramón Madariaga de Posadas (Misiones) con síntomas de fiebre amarilla.

El primer caso fatal de este nuevo brote se habría registrado en marzo de 2008: la fiebre amarilla se llevó la vida de Lorenzo Rodríguez, un hombre de 39 años que trabajaba en cultivos del tabaco en la la localidad de San Vicente.

El segundo caso se dio el lunes pasado. El fallecido fue Nicolás Blanco, de 19 años, quien también era trabajador rural y vivía en el barrio Alta Gracia de la ciudad de Posadas. Los dos muertos en Misiones no estaban vacunados contra esta enfermedad.

Son considerados de alto riesgo departamentos de Misiones, Formosa, Chaco, Corrientes, Salta y Jujuy, en especial los limítrofes con Bolivia, Paraguay y Brasil.

LA VACUNACIÓN. El ministerio de la Nación aconsejó la vacunación solamente a quienes viajen a lugares de transmisión y solicitó continuar con las medidas de saneamiento ambiental para el control del mosquito Aedes Aegypti.

La vacuna se debe aplicar por lo menos dos semanas antes de viajar para que realmente tenga el efecto protector adecuado

Como informa Clarín, en Corrientes encontraron monos muertos y creen que podría ser a causa de la fiebre amarilla, aunque todavía no está determinado porque las autoridades se encuentran esperando el resultado de las pruebas realizadas.

Mientras tanto, los médicos están advirtiendo a la población sobre la necesidad de vacunarse ya que el incremento de la temperatura en esa zona provocó un aumento de mosquitos.

Las personas que deben vacunarse son aquellas que se encuentren o viajen a una “zona de riesgo” y que además tengan entre 1 y 60 años. También recomiendan usar repelente para mosquitos para evitar las picaduras porque esa es la manera en que se contrae la enfermedad.

EN PARAGUAY. En la República del Paraguay instan a vacunarse contra fiebre amarilla que rebrotó en Posadas y se cobró la vida de dos hombres.

En la región de Itapúa hay preocupación porque solo se registra el 60% de vacunación contra la enfermedad, desde ayer se instaló un puesto en la cabecera del puente San Roque.

ESTADO CLÍNICO. Su nombre hace mención a un signo que la define: la ictericia. Es una enfermedad vírica aguda, de duración breve y gravedad variable.

Es una zoonosis que también afecta al hombre. Necesita de un vector que, según sea zona rural o urbana, son el mosquito Haemagogus spegazzinii o el Aedes Aegypti.

El reservorio selvático son los mosquitos, monos y tal vez algunos marsupiales

Tiene una incubación de 3 a 6 días y los casos leves son muy indefinidos y hasta puede confundirse con el dengue. Los casos típicos inician con cefaleas, dolores musculares, fiebre y escalofríos intensos, postración, inyección conjuntival, náuseas y vómitos. En la enfermedad florida, es el momento de la llamada "etapa roja": la cara y el cuello toman un acentuado tono rojizo y aparece el signo de Faget (fiebre alta con bradicardia).

Luego sobreviene la "etapa de calma", con una mejoría que puede durar horas o días. El avance de la enfermedad se caracteriza por un debilitamiento del pulso, lesiones hepáticas severas con ictericia que definen la "etapa amarilla" y lesiones renales de distintos grados hasta la insuficiencia. Hay síntomas hemorrágicos del sistema digestivo, que provocan el llamado vulgarmente "vómito negro".

La muerte sobreviene al cabo de unos 7 días, aunque la forma hiperaguda puede provocarla a los 3 días. Si se sobrevive, la inmunidad adquirida protege de por vida.

En las zonas endémicas, son comunes las infecciones leves o inaparentes.

PREOCUPACIÓN. La fiebre amarilla es un motivo de preocupación creciente debido a la proliferación y ganancia de territorio del Aedes aegyptii; lo que aumenta el riesgo de urbanización de la misma.

Ya ocurrió en Perú en 1995; en Brasil en 1998 y en 2003 en Colombia y Venezuela. En Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, el aumento de este mosquito preanuncia un brote de la enfermedad.

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