Lanús empató con Chivas y su ilusión copera ya terminó.

COPA LIBERTADORES / CHIVAS 0 - LANUS 0: El DT Luis Zubeldía no puso a todos los titulares y a su equipo le faltó explosión. Se fue sin pena ni gloria.
Lanús se despidió anoche de la Copa Libertadores. Estaba obligado a ganar --y volver a vencer en la fecha final y esperar otro resultado-- para mantener encendida su esperanza de avanzar a la siguiente fase. Pero no arriesgó en ningún momento y así vio esfumarse su chance. En sus cinco presentaciones coperas, no pudo celebrar ni un solo triunfo (empató tres y perdió dos).

En el otro partido de este Grupo 6, anoche Caracas Fútbol Club superó a Everton 1 a 0, con un gol de Darío Figueroa, de penal. Con este resultado los venezolanas se aseguraron el pase a octavos de final. En la última jornada, el 29 de abril, Lanús (3 puntos) recibirá a Caracas (9) y Everton (7) a Chivas de Guadalajara (8).

Ninguno de los dos logró sobresalir en un primer tiempo parejo y sin mayores emociones. Sorprendió Luis Zubeldía dejando en el banco a dos de sus jugadores más desequilibrantes, Sebastián Blanco y José Sand, aunque neceseitaba ganar. Dependió mucho de algún chispazo de Salvio o de Biglieri, lo que no sucedió. Salvo un enganche en velocidad de Biglieri, sobre los 9 minutos, quien dejó en el camino a Araujo y a Ponce y sacó un remate bajo y desviado.

Tampoco hizo demasiado Chivas. El equipo mexicano, que también preservó a algunos de sus titulares, mostró un ritmo lento y utilizó los remates de larga distancia como método. De esa manera, originó una muy buena respuesta de Bossio, a los 7 minutos, volando para desviar al corner el disparo de Sergio Ponce. El arquero argentino se lució en esa acción, pero se equivocó a los 32 y el desenlace pudo haber sido duro para Lanús. Pineda ejecutó un tiro de esquina, desde la derecha, y la pelota se le escurrió a Bossio; la recibió Hernández pero definió muy mal, y desaprovechó una muy buena oportunidad.

Apenas arrancó el segundo tiempo, Lanús dispuso de una gran ocasión para torcer la historia. Una veloz combinación entre Biglieri y Salvio se prolongó en el pase para la entrada solitaria de Menéndez, quien no alcanzó a llegar.

A los 9 minutos Maximiliano Velázquez, quien ya estaba amonestado, cometió una nueva infracción y recibió la segunda tarjeta amarilla y la consecuente roja. Salió un delantero (Biglieri) y entró un defensor. Quedó en claro que el objetivo no era continuar en esta Copa sino apuntar con todo al Clausura.

Los mexicanos tampoco eran capaces de generar riesgo serio. Manejaban la pelota, lateralizaban, pero no tenían profundidad ni ideas. Y eso que con el triunfo su clasificación hubiese quedado abrochada. Omar Arellano tiró una rabona, a los 33, desde la línea final y su tiro salió cerca del travesaño.

Ya había entrado Blanco, cuando ya era tarde, y nada cambió. El destino de Lanús ya estaba definido. Se acabó, por este año, su ilusión copera.

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