El lamentable estado de la A-012 obliga a hacer arreglos de emergencia

El cruce de las rutas 9 y A-012, segundo anillo vial de la ciudad de Rosario, es una trampa mortal. Sin señalización, banquinas con baches, yuyales y con una frutilla de postre: huellas tan profundas que, a decir de los automovilistas, "más que huellas son zanjas".

  El tránsito es a paso de hombre para evitar quedar colgado de algunas de las crestas de los surcos. Los vehículos pesados ondulan como gusanos en movimiento y los más livianos hacen filas para evitar los lugares más profundos. La Dirección Nacional de Vialidad anunció un trabajo "mejorativo" que incluye a esta calzada y a las rutas 9, 11, 33 y 34, en sus tramos no concesionados hasta Circunvalación.

   "La estructura del pavimento cedió tanto que transformó la clásica huella de curva suave en huellas de paredes rectas", fundamentó el ingeniero Andrés Borgazzi, a cargo del área de estudios y proyectos de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), 7º Distrito, Santa Fe. La explicación técnica también incluyó un aspecto dinámico: se trata de huellas características de las calzadas con una alta incidencia de transporte de carga pesada, que deben frenar y aminorar la marcha para evitar, justamente, las huellas de bordes rectos. Una verdadera autodeformación.

   En los próximos días la DNV pondrá en marcha un plan de "conservación mejorativa" que tiene como objetivo paliar los graves problemas de seguridad que se originan por las malas condiciones de las calzadas. El plan incluye a la ruta nacional A-012 y las trazas más deterioradas de las 9, 11, 33, 34 y la autopista a Buenos Aires, estas últimas siempre en sus tramos entre Circunvalación y la A-012. Los plazos contractuales ya están en cuenta regresiva y se espera que las tareas comiencen en breve con una inversión de ocho millones de pesos. Estos trabajos se harán para "zanjar la necesidad hasta tanto se liciten contratos para los arreglos definitivos", explicó Borgazzi.

Segunda Circunvalación.

   Claro que semejante fluir tiene su costo. Tramos con ahuellamientos, baches, desniveles y pozos sólo son algunos de los botones de muestra que tienen su peor expresión en el paso a nivel que la A-012 tiene sobre las vías, a pocos kilómetros del cruce con la ruta 9. Pero según la DNV, justamente por sus deficiencias, esta calzada ocupa el primer lugar entre los problemas a resolver y más allá del plan mejorativo, ya se está perfilando un proyecto de máxima. Se trata de una reparación estructural de la calzada, con nuevas carpetas asfálticas de 12 centímetros de hormigón, además de otras intervenciones, como nuevas dársenas, y que se ejecutará a lo largo de los próximos cinco años.

   "Arrancamos con las mejoras como un paliativo, al tiempo que se gestiona el crédito por 160 millones de pesos ante el Banco Mundial para darle una solución definitiva", comentó Borgazzi.

La ruta nacional A-012 circunvala a Rosario a través de 67 kilómetros, desde su empalme con la ruta nacional 9 (Pueblo Esther) hasta el cruce con la ruta 11 (San Lorenzo). Se la conoce como segundo anillo vial porque bordea la metrópolis rosarina y por día sostiene el tránsito de no menos de 8 mil camiones que trasladan la producción agropecuaria.

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