Lamentable disputa política en medio de la emergencia

Desde el comienzo de la emergencia hídrica en el Gran Resistencia, los vecinos del área metropolitana asistieron a una incomprensible pelea de funcionarios y dirigentes, quienes pareciera que están más interesados en llevar agua para su molino político que por resolver el drama que desde hace diez días viven miles de chaqueños.

Ayer se escribió un nuevo capítulo en esa lamentable disputa, cuando la intendenta Aída Ayala salió a los medios para afirmar que muchas bombas del sistema de defensas que administra la APA no estaban funcionando y que el organismo provincial "no utiliza la experiencia de su personal".

En declaraciones a FM Libertad, Ayala sostuvo que en la zona norte de la ciudad "no se manejó el sistema de control del río Negro como debía hacerse" y que en la zona sur "tampoco se tomaron las precauciones en los canales Quijano, 16 y la ruta 11", por lo que planteó que cuadrillas de la municipalidad salieron a realizar las limpiezas pertinentes, aunque "la APA tendría que tenerlos en buenas condiciones".

La réplica

No tardó en llegar la réplica de la presidenta de la APA Cristina Magnano. "Esta mañana fui a ver el canal. Trabajó a full y tuvo buen escurrimiento. El sábado tuvo ocho bombas prendidas. Hoy tenemos siete bombas prendidas, y está funcionando muy bien", dijo a la misma emisora.

La funcionaria aclaró que con las fuertes lluvias que comenzaron el viernes 20 el canal estuvo a punto de desbordarse a causa de un taponamiento por basura y vegetación, pero se logró limpiarlo. "A veces ocurre que estas lluvias son buenas porque uno puede encontrar los cuellos de botella que tiene cada sistema de escurrimiento, a veces con la sequía eso no se puede evaluar tan bien", explicó.

"Más que trabajar para la coyuntura, que es inevitable, hay un déficit de infraestructura feroz en esta provincia, que necesita ser revertido y en eso estamos", agregó, y dio a entender que el municipio también tiene responsabilidad en lo ocurrido, porque no mantuvo limpios los desagües de la ciudad y porque realizó obras de pavimento sin prever las inversiones correspondientes en drenajes pluviales.

"No puede creerse que el escurrimiento se resolverá por cunetas o por alguna zanjita. Sí o sí en esta zona se requieren desagües estructurales", dijo.

¿Las palas no eran para usar antes?

Ayer se podía ver a equipos trabajando en la ampliación de canales de desagüe ubicados junto a campos y terrenos inundados ubicados al sur de Resistencia, rumbo a Basail. ¿No son trabajos que se podrían haber hecho antes, sabiendo -en función de pronósticos meteorológicos que ya se conocían- que iba a ser necesario incrementar la capacidad de desagüe de toda la zona?

Comentá la nota