El lago que resiste al cemento y a los deseos K

El lago que resiste al cemento y a los deseos K
Una constructora K busca ganarle terreno al Lago Argentino para ampliar la costanera que, casualmente, se une con la casa presidencial.
Además de una ong dedicada al cuidado de El Calafate, a ningún funcionario oficialista parece preocuparle, por ahora, el impacto ambiental que está provocando la faraónica ampliación de la costanera del Lago Argentino, un camino que le permitirá a Néstor y a Cristina Kirchner caminar desde su casa hasta la orilla de una de las maravillas naturales más disfrutadas de la Patagonia.

La obra, que casualmente quedó a cargo de Austral S.A., propiedad de Lázaro Báez —un íntimo amigo y socio de Néstor K—, hace un año que está en marcha. Consiste en ampliar el paseo de la costanera ganándole tierra firme al lago ubicado en la Bahía Redonda.

Pero el lago parece no querer someterse a los caprichos del oficialismo. Primero inundó el terraplén que habían apisonado sobre la costa, ahora se filtra por las montañas de escombros que la constructora arroja para poner armar la pasarela. En todo esto, el impacto ambiental no cuenta.

La obra fue adjudicada en 2007 por un monto de $144.762.327 y debe ser finalizada en un plazo de 30 meses. Baez tiene ese tiempo para alargar los límites de la primera etapa del Paseo Costero, un recorrido que pasa, justo, por la casa del matrimonio presidencial y del Hotel Los Sauces, un emprendimiento de la pareja para asegurarse un futuro sin preocupaciones.

La resistencia natural del lago a los terraplenes de cemento podría implicar un mayor pedido de presupuesto, además del deterioro de la flora y fauna autóctona.

Por lo pronto, un informe divulgado por FM Dimensión afirma que “un inmenso piletón se formó en el otro lado del terraplén y el agua se extiende hasta las cercanías del Hotel Los Sauces”.

Malena Biocci, integrante de la Organización Calafate Natural, le dijo a Criticadigital que el 13 de diciembre pasado le enviaron una nota al intendente Javier Belloni en la que denunciaban, entre otras irregularidades de la obre, la falta de un informe de impacto ambiental.

“Esto que está pasando se sabía porque los trabajos se están realizando sobre un terreno que es como un mallín, si le ponen tierra encima, el agua perfora y lo inunda”, explicó.

Cuando desde la ong pidieron al municipio los informes de impacto ambiental de la obra, “respondieron que es un emprendimiento que se hace con fondos nacionales”.

Calafate Natural exhortó al gobernador Daniel Peralta, también, que se interiorice sobre la situación y el funcionario les prometió enviar una delegación de la Secretaría de Medio Ambiente para constatar los hechos.

“Nos enteramos que los funcionarios vinieron y observaron algunas irregularidades y hasta donde pudimos leer del informe sugirieron una serie de modificaciones a la obra que no sabemos si se hicieron”, precisó Biocci.

“Pedimos una copia a la Municipalidad del estudio de impacto ambiental y nos dijeron que no había y que en todo caso viajáramos a Río Gallegos y la leyéramos en la Secretaria de Medio Amiente”, añadió.

La preocupación de los vecinos no es sólo por las consecuencias sobre la reserva natural de la Bahía Redonda — lugar donde decenas de especies de aves van a alimentarse y procrear— sino por las implicancias económicas que surgirían ante la imprevista inundación.

“Nos preocupa la cuestión ambiental no sólo por los pájaros sino por nuestra forma de vida y cultura. Ya no nos podemos ni meter al Lago porque hay hoteles que arrojan los deshechos sanitarios a las aguas y casi desaparecieron las matas de calafate alrededor de La ciudad”, aseguró Biocci.

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